miércoles, 7 de marzo de 2007

Los fantasmas verdes existen

Publicado originalmente por Nel

En El Limón salia un fantasma verde. Usualmente se le veía cerca de la medianoche o temprano en la mañana, como a las seis, y algunas veces estaba acompañado por otros tres espectros: dos pequeños como niños y otro mayor con apariencia de mujer. Armados de picos, palas y machetes se dedicaban a escarbar en la tierra como en busca de algo. Los habitantes de la comarca coinciden en que desde que se produjeron las apariciones, de una u otra manera comenzó a retornar el verdor y la frescura a este poblado.

No es una leyenda popular. Es el núcleo generador de una interesante experiencia que toma cuerpo y une voluntades para recuperar los espacios verdes de este municipio.
El fantasma es un personaje de carne y hueso, mi amigo y compadre Marco, quien en compañía de su esposa e hijos salia a sembrar ceibas y camorucos en los espacios ya no tan verdes de El Limón.

Cuando viajaba por Venezuela, recolectaba semillas y plántulas y las sembraba en su casa hasta que alcanzaban el tamaño adecuado. Con este método logró en pocos años recuperar la población de ceibas, camorucos y bucares que habían casi desaparecido.

Fue creando poco a poco un vivero en su propia casa con especies representativas de la zona, cuidándolas con un cuidado y dedicación tales que logró contagiar a todo un colectivo de personas, incluido quien escribe, si importar posición social, pensamiento político o profesión.

Un día, de una reunión entre varias personas vinculadas al quehacer ambientalista surgió la idea de organizar un evento de arborización a gran escala que involucrara al ciudadano común, a los niños en edad escolar y a las autoridades locales.

Fue así como en junio de 2005 organizamos el evento "2000 Árboles, 2000 Niños. Un regalo para Mario Briceño Iragorry", epónimo del municipio en el que vivimos y cuya capital es El Limón.

Nos propusimos movilizar a 2000 niños escogidos entre todas las escuelas del municipio, quienes plantarían cada uno un árbol en los espacios urbanos disponibles. La única cuota de inscripción exigida a los niños participantes consistió en el aporte de 100 semillas de árboles forestales, las cuales pasaron a engrosar nuestro propio banco de semillas. Los árboles serían adoptados por ellos, comprometiendose a cuidarlos y regarlos periódicamente.

Las plantas, provenientes de nuestro vivero y de donaciones de instituciones como CONARE, SAVIR, UCV, Fundación Hacienda La Trinidad, entre otros, fueron clasificadas y debidamente identificadas, para lo cual se contó con la valiosa colaboración de ingenieros agrónomos, ingenieros forestales y botánicos. Expertos en paisajismo sugirieron la localización de las diferentes especies según el tamaño de la copa, el tipo de raíz, el color de la floración, velocidad de crecimiento, y la visibilidad para el tránsito automotor, entre otros factores.

La logística previa a la siembra fue una labor titánica que casi se nos va de las manos por la magnitud del evento. La Fuerza Armada y varios grupos de Scouts colaboraron con la excavación de los hoyos en la tierra. Todo lo demás se multiplicó por 2000: las bolsas de tierra abonada, las etiquetas de identificación de las plantas, las planillas de inscripción, los instructivos de siembra, los refrigerios, las franelas, las gorras, etc.

En fin, la experiencia fue exitosa y el nivel de sobrevivencia actualmente es de 70%, y hay una continua reposición de las plantas que por uno u otro motivo no sobreviven.

Entre las zonas escogidas para la siembra está la cuenca del río El Manguito, una de las principales fuentes de agua potable de la parte alta de El Limón. Esta zona fue víctima en el pasado de varios incendios, y también sufrió un importante cambio en su topografía durante el deslave ocurrido en la zona en 1987. Producto de esto, se ha producido una paulatina sabanización por la invasión de pasto elefante (Pennisetum purpureum), planta altamente invasiva, resistente y difícil de combatir. Sin embargo, sembramos allí 350 árboles de especies cuidadosamente escogidas por tratarse de áreas pertenecientes al Parque Nacional Henri Pittier.

La organización 2000 Árboles, 2000 Niños perduró en el tiempo y se constituyó en comité conservacionista adscrito al Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales Renovables (MARNR), y me honro en coordinarlo. Mediante dos ambiciosos proyectos logramos obtener unos recursos provenientes de ese ministerio para reforestar unas 60 hectáreas de la mencionada cuenca, para lo cual ya estamos produciendo cerca de 30000 plantas de camoruco, samán, ceiba, cañafistolo burrero, caro caro, apamate, araguaney, cedro, caoba, castaño, aceite, fresnillo, jabillo, indio desnudo, simaruba, mijao, vera, bucare ceibo, gateado y drago, entre otros.
Si la siembra de los 2000 árboles fue una empresa enorme, los 30000 prometen se una labor de proporciones épicas, pero la satisfacción de contribuir con que podamos contar en el futuro con el valioso recurso del agua, y de contribuir a que regresen los araguatos, pericos, guacharacas, venados y colibríes hace que valga la pena el reto que se plantea.
Se los aseguro, los fantasmas verdes existen.


Comentarios:
Vajradhara dijo...

Qué fino fantasma verde. No sabia que tenía un pana casí pariente perteneciente a los elementales de las plantas. Gracias por darle a las calles del limón ese color verde que tanto le caracteriza.
Un saludo desde Frankfurt mi pana Nell y te deselo una larga vida para que puedes emprender nuevos proyectos que transformen nuestras vidas futuras.
Mucha Felicidad.

2:30 AM
Oswaldo Aiffil dijo...

Hola Nel! Hace poco leí sobre alguien que hizo algo así en Europa, entre la primera y la segunda guerra mundial. La historia me encantó. Pues ahora me entero que también ocurrió aqui. Que belleza de mundo tendríamos con un "puñito" de gente como ellos. Gracias por compartir la historia. Saludos!

10:36 PM
Tamara dijo...

Gracias Nelin, me siento tan orgullosa y honrada de ser tu hermana!! Gracias por hacernos saber que no sólo existen hadas, fantasmas verdes o multicolores, sino que hay otros seres maravillosos como tú, Marco, Carolina y sus bellos hijos, que sienten tanto amor por la naturaleza, que en realidad es amor por la maravillosa obra de Dios, que han dedicado sus ratos "libres" a recolectar, organizar y sembrar semillas que se convertirán en Árboles, es decir en Agua, Sombra, Flores, Frutos y Vida Animal... Los bendigo y les deseo abundante Vida, Sol, Agua y Tierra Fértilpara que sus sueños sigan floreciendo...

11:39 PM
Anónimo dijo...

Fantasmas Verdes…….!
Te felicito Nel por el Post y por no dejar de soñar.
Nel al igual que Marco y Carolina son tenaces, la única forma de continuar es no dejando de soñar.
Sabias que ellos (Marco y Carolina) se conocieron cuando un Fantasma Verde salía en La Floresta..?. Denominado luego “El Ultimo Gallo Rojo”, en 1978 ya había un buen vivero, en 1980 el fantasma sembró los primeros Jabillos, regados a tobo limpio. En la actualidad no podemos jugar baseball como cuando teníamos 16, todo el campo está llano de árboles, esa invasión de árboles evitó la construcción de estacionamientos y edificios, en el lance hubo una perdida del 30 % sustituido por asfalto.
Espero que los resultados sean “minime” igual, no permitir la siembra de concreto y asfalto; y ganar consciencias para que se multipliquen los fantasmas verdes.
Abrazos, mi pana Nel.
CEMM o Charles

6:15 AM
El Trimardito dijo...

Que buena labor, espero que tengan todo el éxito que esperan y mucho más, en esta empresa, que se disponen, esos 30000 serán sembrados con muchas ganas para que perdure tu obra y la de los tuyos en el tiempo.
Saludos!

6:00 PM
Consuelo dijo...

Que cosa tan hermosa¡ Ahora quiero sembrar un arbol (o muchos) ...se vale sembrar un arbol aqui en honor a El Limon?

Puedo hacerte mi heroe verde? Nos hacen falta muchos fantasmas¡ Saludos...

11:09 AM
Tama dijo...

Ahora lo que faltan son miles de personas hermosas, como tú, como yo o como los duendes originales,que también quieran convertirse en duendes y comiencen a plantar no sólo esas 30000 semillas en El Limón, sino que empiecen a regar el verdor por todo el planeta...

11:42 PM
nel dijo...

Gracias por sus palabras de aliento. Charles también puede estar orgulloso de ese bello bosque en La Floresta en un terreno arrebatado a la voracidad del Club adyacente, lugar donde jugabamos beisbol cuando eramos niños y siempre terminabamos peleando porque era out o safe.Les animo a todos a sembrar al menos un árbol en sus vidas, y sientan la felicidad de verlos crecer, florecer y dar frutos. Ya soy abuelo, pues un Yacure (Phitecellobium dulce) de 2 1/2 años ya dió semillas de las cuales ya tenemos nuevas plantas.
Saludos.

3:49 PM
Isabelilla dijo...

Yo, doy testimonio de lo que nos cuenta Nell, pues me he contagiado con el virus verde. Y soy muy feliz cada vez que comparto con esa gente bella para darle una mano a la Naturaleza. Marco, Carolina y Nell me despertaron las ganas de darle regalos al Municipio Mario Briceño Iragorry, sembrando arbolitos.

11:18 AM
domingo dijo...

Nelín,

Que merma esta labor. Esta es la temporada en que uno va por la calle y ve miles de árboles florecidos: Apamates, Araguaneyes, Bucares... Las catleyas de la casa están a reventar de flores. Mucho éxito y energía

5:20 PM

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