viernes, 6 de julio de 2007

Abstracciones mentales y el insoportable tráfico venezolano

Refiriéndome al género humano, a menudo me doy cuenta de lo muy limitadas e imperfectas que son nuestras capacidades de pensamiento. Es cierto que existen mentes prodigiosas como la de Albert Einstein, capaces de imaginar cómo se vería el universo si estuviésemos viajando en un haz de luz... pero ni siquiera Einstein con toda su sapiencia podría atisbar la vastedad del número de átomos que componen un litro de agua, por poner un ejemplo insignificante.

Para probar las limitaciones en mis propias capacidades de pensamiento yo mismo hice un ejercicio sencillo que pudiera servir perfectamente a cualquier otro mortal tan ocioso como yo: Pensar en 300.000 carros.

Listo, en mi cabeza me imagino un campo con muchos carros. No sé si son suficientes, no sé si son 300.000, pero sé que son muchos. Lo cómico es que si el ejercicio hubiese sido "pensar en 400.000 carros" probablemente la imagen mental en mi cabeza habría sido casi idéntica (¿me hubiera imaginado quizás un campo un poquito más grande con más carros?).

Tan conscientes estamos de estas limitaciones propias de nuestros cerebros, que todos los días apelamos a ciertos recursos para tratar de poner orden en nuestras vidas y hacer de lo complejo algo simple ante nuestros ojos.

Por ejemplo, solemos emplear sistemas de clasificación para jerarquizar, agrupar y sub-agrupar elementos de acuerdo categorías y características comunes.También solemos relacionar ideas y conceptos díficiles de asimilar con otros que nos resultan más familiares. En la imagen siguiente vemos la silueta de un hombre de tamaño regular junto con la pata trasera de un apatosaurio.

Primero, nos es mucho más fácil imaginar el tamaño de una bestia prehistórica si lo comparamos con algo más cotidiano, como la altura de una persona. La generalización (otro recurso de simplificación) resulta apropiada también, porque el hecho de que existiesen apatosaurios jóvenes de menor tamaño y de que existan también personas de mucha mayor altura no es relevante para nuestro entendimiento de la diferencia entre las proporciones de los dinosaurios y los humanos.

Volvamos nuevamente al ejemplo de los carros. Como no los podía imaginar apliqué los principios anteriores haciendo algunas simplificaciones y un par de cálculos aritméticos. Supongamos que esos 300.000 carros midan en promedio 4 metros cada uno (un chevrolet corsa mide 3.8m de largo, una camioneta mide mucho más) y supongamos que estos carros estuvieran en parados en una fila uno tras otro con una separación de 1 metro entre ellos. Esta fila ocuparía nada más y nada menos que 1500Km, la distancia aproximada que hay entre San Cristóbal y Tucupita.

El ejemplo es súmamente útil porque en 2006 se vendieron en Venezuela 344.351 vehículos. Para este año se proyectan ventas aún mayores. Ese 1.2 millones de metros de carros (y los que se añaden día a día) se concentran principalmente en las áreas urbanas del país y es la causa principal de que el tráfico se haya vuelto tan insoportable en cualquier lugar que uno vaya.

Probablemente usted haya escuchado a alguien diciendo: "Lo que pasa con el tráfico es que hay muchos carros y no se están creando vías alternas". Ahora pregúntese usted ¿Será que tenemos que tumbar todos los árboles de las ciudades, elinar las aceras y empezar a demoler casas y edificios sólo para construir los 1500Km de vías urbanas que nos permitan volver a la situación del tráfico que había en 2005? ¿Y qué va a pasar al final de 2007 cuando haya que construir 1500Km de vías adicionales? ¿y en 2010? ¿y en 2018?

Yo escribí hace un tiempo un post titulado "Gasolina muy cara, por favor", que planteaba la necesidad de incrementar el precio de los combustibles no sólo para desalentar el consumo desmedido (como el de las personas que usan su carro para ir a una panadería que está apenas a unas cuadras, por ejemplo), disminuir las presiones medioambientales y también como medida para acabar con el contrabando de extracción. A muchos no les gustó y recibí algunos ataques bastante duros.

Yo lo que creo es que las limitadas capacidades de pensamiento de muchas personas no les han permitido imaginarse los susodichos 300.000 carros como son. El problema es complejo y requiere un análisis serio. Ya en el municipio Baruta de Caracas el Alcalde Radonsky implantó el sistema Pico y Placa que establece ciertas restricciones a la circulación vehicular en determinadas horas de la mañana a ciertos vehículos.

En la medida en que el sistema vaya colapsando será la misma gente la que implore por soluciones factibles: Más transporte masivo, gasolina más cara, ciclovías, más restricciones para el tránsito vehicular. Una cosa es segura: hacer más vías sólo para que la gente ande con su carro a toda hora no es una de ellas.

1 comentario:

Consuelo dijo...

Estoy de acuerdo y no deja de ser un tema complejo. Mira que recuerdo el otro post... muy bueno y si, los ataques un tanto fuertes. Es un tema controversial porque toca la comodidad del ser humano, esa misma que nos limita el pensamiento.

Saludos.