miércoles, 29 de agosto de 2007

La Caballerosidad

De las muchas interesantes conversaciones que llegamos a sostener mi amiga Megan y yo, recuerdo una que trató sobre el tema de la caballerosidad. Recuerdo que íbamos caminando por una calle y al cruzar a la otra acera ella me preguntó que a qué se debía que yo siempre me situase en el borde más cercano a la calle.

Megan vivió toda su vida en los EEUU, un país cuyos habitantes no son famosos precisamente por la exquisitez de sus modales. Por si fuera poco, ella nació en Portland, Oregon, uno de los estados menos conservadores y puntal en la lucha por la igualdad de géneros en ese país. Ella simplemente no podía entender como ir en el lado externo de la acera podía ser un signo de cortesía.

Tuve que evocar entonces a los recuerdos de mi infancia, aquel día cualquiera cuando, mientras caminaba con una de mis primas mayores, ella me reclamó que fuese ella quien iba caminando por el extremo más cercano de la calzada a la calle: "Tú tienes que ir de este lado de la acera porque si no van a creer que me estás 'ofreciendo' y eso de muy mala educación". Le expliqué que era una cuestión cultural que por la fuerza de la costumbre se había convertido casi en un acto reflejo.

También le expliqué que en un país como el nuestro, ese acto sencillo tenía una razón práctica tan bizarra como significativa: La lógica que aplicó mi prima entonces es la misma que pudiera aplicar algún imbécil hoy en día quien, creyendo que yo la estaba 'ofreciendo', se sintiera en libertad de hacer algún comentario impertinente o peor aún, lanzar alguna nalgada furtiva, como llegué a presenciar en más de una ocasión.

...

La caballerosidad se define en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua como:

caballerosidad.
1. f. Cualidad de caballeroso.
2. f. Proceder caballeroso.


Mientras que la primera acepción de caballeroso indica:

caballeroso, sa.
1. adj. Propio de un caballero, por su gentileza, desprendimiento, cortesía, nobleza de ánimo u otras cualidades semejantes.

Nótese que el adjetivo puede usarse tanto en su forma masculina como femenina (podemos hablar, por ejemplo, de una "actitud caballerosa"), sin embargo por tratarse de algo propio de "caballeros" suele referirse su uso exclusivamente a los hombres.

El origen de la palabra se remonta al antiguo Imperio Romano. En aquella época los "equites" u "hombres de negocio" tenían fortuna abundante, así que cuando eran llamados a prestar servicio en el ejército podían darse el lujo de llevar consigo un caballo y equipo militar de lujo. Eran pues los miembros de la caballería, los "caballeros" (las palabras latinas para denominar a estos animales de carga y pelea eran caballus-i y equus-i).

Ya luego de la decadencia del imperio, a medida que las tribus bárbaras fueron romanizadas y surgió el sistema político-económico feudal, la caballería armada incrementó su posición como elemento bélico pero siempre como símbolo de status y poder puesto que los únicos que podían costear la alimentación y cuidados de estos animales eran los señores adinerados. Fue en esta época cuando los caballeros comenzaron a vivir de acuerdo con un código de conducta muy estricto, en el que predominaba la honorabilidad y la cortesía. Esta "caballerosidad" se manifestaba de formas que hoy nos parecen absurdas. En "El Alcázar de Sevilla" de Fernán Caballero podemos leer:

La galantería de aquellos tiempos había introducido la costumbre de que, los caballeros bebieran del agua misma en que se bañaban las damas. Así lo verificaba en el baño de Doña María el Rey D. Pedro y sus cortesanos. Notó un día aquel que uno de estos no lo hacía, y dirigiéndose a él le dijo: ¿Porqué no bebes? Prueba esta agua y verás cuán buena y fresca es. -No haré tal, Señor, contestó el interpelado. -¿Porqué? tornó a preguntar picado el Monarca. -Para evitar, Soberano Señor, repuso aquél, que si encuentro agradable la salsa, vaya a antojárseme la perdiz.

Hoy en día la lucha por las reivindicaciones civiles de los ciudadanos, particularmente de la mujer, el dinamismo de la vida cotidiana y circuntancias históricas diversas que van desde el desarrollo de la píldora anticonceptiva o el trabajo femenino durante las guerras mundiales (acá deberíamos incluir el mejor conocimiento de las causas de la disentería), llevó a que la caballerosidad fuera perdiendo fuerza, al punto de que la gente discute si tiene relevancia alguna en el mundo de hoy.

Para terminar, les dejo una canción del extinto grupo Stone Temple Pilots de su album "Purple" titulada "Still Remains"
La escogí porque el coro de la canción reza:

Pick a song and sing a yellow nectarine
Take a bath I'll drink the water that you leave
If you should die before me ask if you could bring a friend
Pick a flower hold your breath and drift away

lo que traduce:

Escucha una canción y canta una nectarina amarilla
Toma un baño, yo beberé el agua que tu dejes
Si has de morir antes que yo pregunta si puedes llevar contigo un amigo
Recoge una flor, sostén tu respiración y déjate llevar


5 comentarios:

anazam dijo...

La caballerosidad, creo lamentablemente, es algo que se ha perdido mucho en esta epoca. Pocos son los hombres (y las mujeres, como no) que tienen gestos amables hacia sus semejantes, abrir la puerta del carro a una dama, por ejemplo, es algo que casi ya ni se ve.
Aqui en Valencia donde estoy las cosas se empeoran debido al estado de "ensimismo" en que vive mucha gente. Quiza el shock se me ha acrecentado mas porque me crie en Los Andes y alla la cordialidad es ley (al menos lo era cuando me vine a estas tierras). No todos son asi, claro esta, no generalizo, pero es una constante que muy a menudo se repite.
Creo que el agitado mundo en que vivimos ha hecho que la caballerosidad y tambien la cordialidad brillen por su ausencia.
Aplaudo a quienes aun las practican :)

Acerina dijo...

Es un tema delicado... y hay diferentes puntos de vista...

Yo voy más allá de la caballerosidad aplicada al caballero... Siempre traté de comportarme como "un-caballero" aunque mis amigos no lo comprendieran... ceder un puesto, abrir la puerta de una sala o un auto, ceder la última pieza de pan, etc... era común para mí... Supongo que más bien estoy hablando de amabilidad o educación??? No lo sé!!!

Sólo sé que lo que yo hago, se parece a lo que "me vendieron como caballerosidad"...

Interesante post!!!

Besos mil...

Acerina dijo...

Hola... los incluí en mi lista de BlogDay...

Besos y muchas gracias por compartir con nosotros tantas y tantas cosas!!!

Domingo dijo...

anazam: ¿Cómo estás? la caballerosidad, entendida como un gesto de amabilidad hacia otros es un valor que se ha ido perdiendo en nuestra cultura, incluso en San Cristóbal que se supone que es la "ciudad de la cordialidad". Esta agitación constante en que vivimos nos hace pensar más en nosotros y menos en los demás.

acerina: gracias por lo de blogday, voy a revisar de qué se trata. Yo creo que hay que rescatar el espiritu de las buenas costumbres. Lo que dices es muy cierto, si por ejemplo una mujer joven va sentada en el metro y ve a un anciano de pie no debería haber problema en que ceda el puesto. La caballerosidad surgió a partir de que el fuerte caballero ayudaba a los más débiles e indefensos. Hoy en día las mujeres no suelen ser ni lo uno ni lo otro.

Mariale divagando dijo...

Un tema muy interesante.

Estoy de acuerdo con acerina en lo de la amabilidad. Yo estoy acostumbrada a ceder el asiento, a servir agua para todos los comensales cuando estoy en la mesa, a ofrecer de las chucherías que como... E igualmente acostumbrada a dar las gracias cuando alguien tiene esos gestos para conmigo, sea hombre o mujer... Para mí eso es amabilidad, cortesía, buena educación. No es exclusivo de un hombre, al que se le pueda llamar caballero.

Tampoco creo que la caballerosidad consista en que "el hombre paga todo". Me explico: antes los hombres trabajaban y las mujeres nos quedábamos en casa, así que ellos eran los que tenían dinero y era lógico que pagaran. En cambio ahora, ambos trabajamos y ganamos dinero. Aunque aclaro, si salgo con un hombre que no me deja pagar nada, se lleva un punto a favor; no por "chula", sino porque me dice que algo conserva de aquellos detalles bonitos que había antes como abrir la puerta del carro y cosas por el estilo...

De hecho, un amigo que es como mi hermano mayor siempre me decía (siendo yo muy chamita) "Si no te abre la puerta del carro, no te montes!"...

Entonces, qué es para mí la caballerosidad? Es un gran conjunto de pequeñas cosas. Es acompañarme a mi casa y esperar que entre y cierre la puerta, es quitarme las bolsas si compramos algo, es hablar con la verdad y nunca faltar a su palabra, es saber que las mujeres somos complejas y dificiles de entender y aun así sabernos tratar y no quejarse!!

Yo en mi casa no vi estas cosas, mi padre es un hombre serio y responsable, pero para nada es un caballero! Él es el que cuando yo tenía 13 años, me iba a buscar al terminal sabiendo que había viajado toda una noche, y cuando llegábamos al edificio me dejaba subir las escaleras cargando mis maletas...

PERO lo vi fuera de la casa (ya ven que no siempre lo que se aprende en la calle es malo), conocí gente como Mauricio -el amigo que mencioné antes- que me mostró que por muy "liberadas" que estemos las mujeres, nunca está demás sentir que hay alguien dispuesto a cuidarnos y atendernos.

Caramba, el comentario me quedó largo... Mejor no sigo!