jueves, 11 de octubre de 2007

11 de Octubre, un día cualquiera en la vida de Santa Klaus

Santa Klaus entró a la oficina de reuniones más temprano que de costumbre. Afuera aún está oscuro y sabe que a medida que transcurran los días la noche se hará cada vez más larga, en cuanto se vaya acercando el invierno. En el clímax de su trabajo no habrá ya amaneceres y toda la faena jugueteril se hará en la implacable oscuridad de la noche polar, pero él ya está acostumbrado a estas minucias de su rutina anual, como lo están también todos sus colaboradores y así, cuando se sentó en la cabecera del gran escritorio ovalado, ya estaba todo preparado para la reunión diaria.

Mientras una duendecilla terminaba de repartir algunos bocados y chocolate caliente, un enano diligente calibraba la resolución de video beam sobre la pantalla desplegable. El ambiente era bastante relajado en el amplio e iluminado salón, el negocio prosperaba y los planes estratégicos se cumplían a cabalidad, a pesar del trabajo siempre creciente.

- Podemos ir desayunando mientras comenzamos la presentación y así ganamos tiempo ¿les parece? - dijo Santa a los empleados que asintieron sin expresar reservas - Comencemos hoy con los mercados emergentes ¿Tienes el briefing a la mano Nob?
- Claro jefe - respondió el espigado asistente - ¿Qué le parece si comenzamos con Venezuela?

Venezuela es una de las niñas mimadas del negocio. En pocos años habían logrado quitar gran parte de la cuota de mercado al Niño Jesús y ahora eran ellos los líderes indiscutidos del reparto decembrino de regalos. El posicionamiento de la marca Santa Klaus había sido tan exitoso que muchos niños creían que él era el Niño Jesús. Este año en particular prometía ser estupendo, ciertamente mejor que el de hace un lustro, con todo el exceso de liquidez que fluía por el país gracias a los crecientes precios del petróleo.

- Me parece fabuloso ¿Alguna novedad?
- Bueno sí. El presidente Chávez ha estado diciendo últimamente que Barbie y Ken son producto del imperialismo y está llamando a la creación de fábricas de juguetes endógenos.
- ¿En serio? pero que buena noticia. Por favor Aluf, contacta inmediatamente a la directiva de Mattel y coordina ya el despacho de un lote extraodinario de Barbies y accesorios para Venezuela.
- No entiendo jefe - respondió Aluf con extrañeza - pero si el presidente está haciendo publicidad negativa a esos productos.
- Ay pequeño - dijo Santa con aire condescendiente - cuanto te falta por aprender todavía. Publicidad es publicidad, sea buena o mala. Además, sé de muchos que por solo llevarle la contraria irán corriendo rápidito a comprar las Barbies que nunca le regalaron a sus hijas. De todas formas - culminó con picardía - ponte en contacto con nuestra gente en el Ministerio del Poder Popular para la Economía Comunal, a ver si podemos hacer una asociación cooperativa estratégica o un outsourcing o algo, avalúa tú diferentes opciones de lo que podemos hacer allí.
- En seguida jefe - respondió el duende con una sonrisa de orgullo ante la brillantez del viejo panzón.

Santa Klaus continuó:
- Debemos ir pensando en los clientes potenciales... hazme un acercamiento de la zona de Los Andes en el Google Earth Nob... Gracias. Fíjense acá en San Cristóbal, tenemos a este Domingo acá ¿si lo ven?
- Claro jefe - respondieron casi al unísono los enanos que lo acompañaban en la mesa de trabajo.
- El otro día estaba jugando con el software de datamining ese que instalamos y ¡Qué maravilla! conseguí datos como arroz partido y les digo que es allí donde tenemos que apuntar: El tipo va a tener una niña a principios de diciembre que viene y desde ahorita tenemos que ir metiéndole los regalos, unos móviles, unos muñecos con lucecitas, qué se yo ¿Sí me explico?
- Por su puesto jefe - dijeron todos a coro.
- Vamos a estar claros, este la clase de personas que no va a caer con eso de las Barbies porque tiene unas ideas medio raras y la niña va a estar muy chiquita, pero es allí donde tenemos que ponernos las pilas para captar ventas adicionales. Quiero que nos pongamos a trabajar de una vez. Quiero ver una campaña de estimulación temprana así que el lobby de pediatras comience a hacer llamadas. Quiero ver cuentos y libros de colorear. Quiero ver peluches y almohaditas. Quiero ver bloques de construcción ¿Estamos claros?
- Sí jefe - respondieron todos.
- ¿Entonces que están esperando? Todos a trabajar de una vez.
Y el tropel de duendes salió disparado a encargarse de las múltiples tareas que les había asignado el gerente general y líder máximo de la organización.

Santa Klaus vio como todos se retiraban del salón pero él se quedó allí sentado tranquilo y satisfecho. La vida era bella: Los chinos ya habían trabajado como esclavos todo el año para tener listos los juguetes que ellos distribuirían; las importadoras habían colocado sus pedidos desde agosto para que los juguetes estuvieran a tiempo en el país para la nacionalización; los publicistas y diseñadores trabajaban a marcha forzada para crear los catálogos y publicidades con que seducirían a niños y padres por igual; en Venezuela comenzaron a sonar las gaitas, versión criolla de la campana de Pavlov, sólo que en lugar de perros babeando por comida habría pequeños babeando por juguetes y diversión; y en algún lugar de San Cristóbal, sentado en su escritorio, pensaba Domingo en qué habría de regalarle a hija, aún por nacer, en esta Navidad.

4 comentarios:

Acerina dijo...

¡Que lindo!!!!!

Oswaldo Aiffil dijo...

Epale Domingo! Hoy domingo estoy leyendo este bonito cuento! No sabes nada, ya le hiciste el primer regalo a tu hija, aún por nacer, este cuento, que lo va a atesorar hasta que sea viejita. Demasiado bueno! Bravo Domingo! Están aplaudiendo hasta en el MinPoPo para la Economía Informal je je je je!

Domingo dijo...

acerina: jajajaja... no era una reacción que esperase pero muchas gracias.

oswaldo: gracias jejejeje... fíjate que no lo había visto de esa forma, pero tienes razón. Será el primero de muchos cuentos que le escriba. Saludos.

Anónimo dijo...

la vida... vas a regalarle la vida
Astrid va a darle la luz,
Domingo vas a darle tantas cosas hermosas.
Seran regalos cercanos...
Tus manos, tus brazos, sonidos, canciones, susurros, caricias,tu aliento, tu calor.
Y mucho amor, ella recibira mucho amor...
nanita