miércoles, 10 de octubre de 2007

El origen del pabellón criollo

Sentí la necesidad de escribir algo corto, ligero.

Me di cuenta de que en ningún momento he hablado sobre el pabellón criollo o pabellón con baranda, nuestro plato nacional. Este artículo en línea, extraído del libro El Pan Nuestro de Cada Día de Rafael Cartay, ofrece algunos datos históricos interesantes bien documentados. El artículo en cuestión y la mayoría de los que he encontrado en Internet carecen de un dato básico ¿por qué se llama pabellón al pabellón?

Nosotros quienes hemos tenido la oportunidad de saborearlo conocemos el delicioso contraste de sabores y texturas que brindan el arroz blanco, la carne mechada, las caraotas (frijoles) negros y las tajadas de plátano fritas. A veces el plato se acompaña con un huevo frito encima (pabellón a caballo) y a veces se acompaña con algunas lonjas de aguacate, aunque el plato original constaba de los cuatro ingredientes básicos: arroz, carne, caraotas y tajadas, y es acá donde se encuentra la clave.

Esos cuatro ingredientes y sus colores coinciden con los cuatro grupos raciales en que se dividía la sociedad venezolana durante la colonia: el arroz representa a los blancos, las caraotas a los negros, las tajadas a los indios y la carne a los pardos, llamados así a aquellos cuya raza resultó de la mezcla de las tres anteriores (los mestizos, mulatos y zambos, por ejemplo).

Salcedo Bastardo se refiere a la simbología de la bandera de Gual y España (1977) en los siguientes términos:
Una tierna leyenda quiere que las manos delicadas y recias de una mujer venezolana de gran temple, esposa y madre - Joaquina Sánchez casada con España - hayan bordado por primera vez el cuatricolor glorioso, anticipo del pabellón mirandino adicionado con una franja blanca representando a la vez las cuatro provincias: Caracas, Maracaibo, Cumaná y Guayana; las cuatro vertientes de sus patriotas: Pardos, Negros, Blancos e Indios; los cuatro derechos: Libertad, Igualdad, Propiedad y Seguridad; todo en señal, también de la tetralogía principista que componen: Justicia, Autonomía, Concordia y Unión"
Los colores del proyecto de ejército colombiano de Miranda (1800) también apuntan en este sentido, aunque sin la franja blanca:
En el Archivo General de Indias, en Sevilla, reposa un "Catálogo de Documentos", en el cual aparece el primer Tricolor Mirandino, bajo el nombre "Bandera de Miranda para su proyectado Ejército con el Nombre de Columbiano". "Presenta tres franjas paralelas e iguales, con los colores negro, encarnado y amarillo, los cuales representan las razas de negros, pardos e indios sobre cuya igualdad habría de estructurarse el Ejército del Generalísimo".
Los ingredientes del plato encajaron a la perfección con los colores de nuestras primeras banderas patrias. Es así que el pabellón con baranda no sólo es nuestro por su sabor y colorido, sino también por que encierra parte de nuestra historia misma y es el ejemplo perfecto del sincretismo que corre por nuestras venas.

PS. Astrid y yo hemos conversado en ocasiones sobre las similitudes del pabellón con baranda, sobre todo cuando éste incluye huevo y aguacate, y la bandeja paisa, el plato típico de su región natal. En algún escribiré sobre ese otro plato que es dinamita pura.

2 comentarios:

Acerina dijo...

¡Imagínate!!!!

La verdad es que nunca se me habría ocurrido... Bueno, mentiría si te dijera que alguna vez me he puesto a pensar se donde había salido la idea... pero una vez leída, el plato típico pasa a ser aún más simbólico, aún más interesante...

Gracias por aumentar mi cultura...

Besos & Tradición...

Domingo dijo...

Acerina: que bueno que este humilde blog haya podido aumentar la cultura de alguien... jejeje un beso para ti