domingo, 7 de octubre de 2007

Gracias a Internet todos se copian ¿o no?

Mi hermano, quien es también mi ahijado, me pidió la otra noche:
- Domingo, me puedes llevar a casa de mi tía por favor.
- Seguro ¿Qué necesitas hacer allá?
- Tengo que buscar una información en Internet para hacer una tarea.
- ¿De qué se trata el trabajo?
- De la importancia de la física en la vida diaria.
- Pero para qué Internet si ahí hay una enciclopedia ¿Tú no tienes libro de física todavía? ¿Por qué no buscas allí primero?
- Es que ahí no sale nada ¿Tú no tienes Encarta instalada en tu laptop?
- No, no tengo. Pero tengo un libro que te puede ayudar. Lee este capítulo de "100 Preguntas Básicas de la Ciencia" de Isaac Asimov que explica qué hace un físico teórico y acá está este apartado de esta enciclopedia. Léelos ambos, ve sacando algunas conclusiones y yo te explico al final.

Me quedé pensando en un fabuloso artículo de Umberto Eco titulado "Los riesgos de Wikipedia" que hace unas interesante reflexiones sobre cómo los contenidos en línea poco a poco han ido desplazando la lectura y análisis de libros y revistas en papel, o por lo menos el esfuerzo de copiarlos sin tener que hacer copy + paste.
"El asunto tiene una repercusión educativa dramática, porque a estas alturas sabemos ya que escolares y estudiantes suelen evitar consultar libros de texto y enciclopedias y van directamente a sacar noticias de Internet, tanto que desde hace tiempo sostengo que la nueva y fundamental asignatura que hay que enseñar en el colegio debería ser una técnica de selección de las noticias de la red; el problema es que se trata de una asignatura difícil de enseñar porque a menudo los profesores están en una condición de indefensión equivalente a la de sus alumnos."
La primera vez que di clases de informática en un instituto universitario me di cuenta de cuan ciertas son esas afirmaciones. Grupos de estudiantes que entregaban el mismo trabajo que yo ya sabía que estaba publicado en línea y en el que se veía por encima que no había habido siquiera un interés mínimo por corregir los errores ortográficos. Muchas veces estas copias eran tan burdas que uno leía en algún párrafo cosas como "haz clic acá para continuar leyendo el artículo".

Decidí tomar algunas medidas al respecto. Luego de esa primera entrega de trabajos (así lo haría de allí en adelante) les expliqué que todos los trabajos debían contar con una bibliografía, que todas las fuentes consultadas debían ser correctamente citadas y que cada trabajo entregado debería contar con al menos tres fuentes. Les expliqué que yo prefería un trabajo de dos páginas redactado por ellos mismos hecho a mano, que una tesis de cuarenta páginas impreso y empastado, copiado de alguna parte. Por último les expliqué que yo era experto buscando información en Internet y me iba a dar cuenta de cuando un trabajo entregado no era suyo. Eso podían tenerlo por seguro y en ese caso no iba a tener contemplaciones para colocar zeros, más ahora que las reglas estaban perfectamente claras.

Esto lo hice por un motivo de estricto egoísmo: Corregir trabajos es, para mí, lo más fastidioso de dar clases. Es bastante tortuoso tener que leer 40 trabajos cuando sabes que la mayoría de ellos ni siquiera fueron leídos por sus consignatarios y cuando hay diez de ellos que son iguales a otros diez. Así que yo empecé a poner 0's y ellos empezaron a tratar de que las copias no fueran tan obvias o conseguir fuentes más rebuscadas. Algunos inclusos empezaron a entregar trabajitos cortos, escritos con criterios propios y de extensión moderada, cosa que se fue extendiendo con el tiempo, así que al parecer hubo un beneficio añadido aparte de mi trabajo reducido: Los estudiantes se esforzaban más.

¿Pudiera asumir que aprendían más? Quien sabe, lo único cierto es que ahora no era yo el único que leía en el curso.

Una de las técnicas que empleaba a la hora de corregir era tomar una frase extrañamente sospechosa del trabajo y hacer una búsqueda de ella entre comillas. Mucha gente desconoce que al hacerlo, Google y otros buscadores hallan esa frase exacta en un texto, más que todas las palabras que la componen en él (que pudieran estar salteadas). Suena cruel decirlo, pero me resultaba divertido que la Internet hubiera sido el salvador ingenioso de los estudiantes para luego convertirse en su verdugo.

Umberto Eco, plantea una alternativa menos cruel y quizás más enriquecedora para aprovechar las circunstancias de la búsqueda de información en línea como fuente de trabajos escolares.
Ahora bien, considero que existe una forma muy eficaz de aprovechar pedagógicamente los defectos de Internet. Planteen ustedes como ejercicio en clase, trabajo para casa o tesina universitaria, el siguiente tema: "Encontrar sobre el argumento X una serie de elaboraciones completamente infundadas que estén a disposición en Internet, y explicar por qué no son dignas de crédito". He aquí una investigación que requiere capacidad crítica y habilidad para comparar fuentes distintas, que ejercitaría a los estudiantes en el arte del discernimiento.
Post scriptum 1.
En Internet ya existen varios sitios web que se dedican a identificar cuando los estudiantes entregan trabajos plagiados. Ver por ejemplo Turnitin.com.

Post scriptum 2.
Casi culmino la labor de re-posts. Algunos de los escritos que se encuentran otra vez en línea:
El Camino del Dorado
Razonamiento lógico y falacias
La ranchificación de Venezuela en cuatro actos
¡Es su responsabilidad! recoja los excrementos de su mascota
Trabajar para el Señor Matanza
Halloween y calendario de festividades venezolanas
La cacha de Terrible
La ingeniería de sonido detrás de Simón Díaz Remixes
Amapolas rojas y tradiciones cambiantes
La palabra "guoperó"
Música eterea
Mis mezclas: Lounge_01
Galletas anzac
Feria de pueblo en Antioquia
Influencia del caos planetario sobre el turismo australiano
Las abejas houdini: paradojas del ambiente y la economía
300 y los malos de Hollywood

5 comentarios:

Martha Beatriz dijo...

Yo tengo un grupo de alumnos que se suponen van al laboratorio de computación a hacer investigaciones de una materia llamada "Periodismo" : ni siquiera asi leen la prensa en línea, en estos días opté por perder 5minutos de mi tiempo, comprar la prensa, dividirla y darle a caa uno un pedazo que resumiese una noticia. El trabajo fué mas que mediocre y ya la siguiente clase, de vuelta a las máquinas volvieron a las andadas: esta técnología que se nos vá de las manos para administrarla y hacerla útil. Muchos saludos.

Anónimo dijo...

Domingo y Martha.....!
Los palagios en medicina vía internet son terrificos, con eso se logran muchas cosas y creditos, sin mayor esfurzo que copiar, pegar y traducir.
Saludos
CEMM

Consuelo dijo...

No hay duda que la red ha afectado notablemente los niveles educativos y a quienes hemos impartido clases se nos hace cuesta arriba el estimular el contacto con el libro y las habituales tecnicas de estudio.

Pero para mi proxima experiencia me tomaré algunos de estos tips interesantes guajajajaj.... eso de poner algunos ceros (bien merecidos claro esta¡) me causa placer...aunque entiendo que no coseche muchos dulces criollos en las aulas de clases je je (que mala soy...pero es que tuve buena escuela con lo ortodoxa de la Catolica jijij y como tengo qe echarle la culpa a alguien digamos que los andinos se las traen je je)

Saludos amigo, como va el retoño?

Mariale divagando dijo...

Vengo de leer el artículo de Humberto Eco, la verdad está excelente!

Domingo dijo...

martha beatriz: gracias por pasar, es cierto la tecnología puede ser tan útil como perjudicial dependiendo del uso que se le dé.

CEMM: me imagino que en todos los campos. Yo pienso que Internet ha creado tres categorías de usuarios: Los que generan información, los que consumen información y los que se encargan de manejarla y distribuirla. Siendo los últimos los más exitosos de todos.

Consuelo: ponlos en práctica y te aseguro que no te van a fallar (aunque no vas a ser la profesora "pana"). La niña está creciendo bella y fuerte, gracias a Dios.

mariale: sí lo es. Fíjate que una de las ventajas de la Internet es que uno puede enlazar a otras páginas y enriquecer mucho más el contenido de lo queremos decir. Hay una delgada línea que si no se respeta pudiera convertirse automáticamente en plagio, basta con no publicar la fuente de origen o tomar unas ideas "prestadas" acá y allá.