jueves, 4 de octubre de 2007

Los Cazadores de Microbios

Mi papá me regaló Cazadores de Microbios cuando era un niño. Ese libro fue uno de mis primeros acercamientos con la literatura llamada escéptica. Fue publicado originalmente en 1926 por un microbiólogo y escritor estadounidense llamado Paul De Kruif.

A primera vista pudiera parecer que un libro que contenga una serie de biografías cortas sobre microbiólogos y su labor es algo pesado, lleno de tecnicismos soporíferos, pero en este caso es todo lo contrario. Desde que uno comienza la lectura se encuentra atrapado por relatos fascinantes de héroes brillantes, que iniciaron viajes por mundos inexplorados y libraron batallas con las huestes mortíferas que allí encontraron, criaturas despiadadas cuyo propósito en la vida es perpetuarse a través de la muerte. De nuestra muerte.

Debemos recordar que hace menos de dos siglos la gente desconocía el origen de las enfermedades. Los espíritus malignos eran los sospechosos habituales cada vez que alguien contraía una infección y moría. La tuberculosis, por ejemplo, era responsable de la muerte 1 de cada 7 personas que fallecían en esa época ¡1 de cada 7 y nadie sabía que la ocasionaba! Otras enfermedades como el cólera, la malaria, la peste bubónica y la fiebre amarilla hacían estragos entre la población y sembraban horror entre las personas de tiempo en tiempo.

Cazadores de Microbios cuenta las historias de estos científicos:
  • Anton van Leeuwenhoek: Inventó el microscópio simple y descubrió los microorganismos.
  • Lazaro Spallanzani: Demostró la teoría de la biogenesis (la vida nace de la vida).
  • Robert Koch: Demostró que las bacteria son causantes de enfermedades; aisló por primera vez cultivos puros de bacterias; estudió el ántrax, la tuberculosis y el cólera.
  • Louis Pasteur: Estudió proceso de fermentación bacteriana; planteó la hipótesis de que son las bacterias las causantes de las enfermedades; estudió el ántrax, la hidrofobia y otras enfermedades; estableció el principio detrás de las vacunas.
  • Emile Roux y Emil von Behring: Estudiaron la difteria.
  • Theobald Smith: Demostró que una especie de insecto puede ser el vector transmisor de una enfermedad. Estudió la fiebre de Texas y las garrapatas.
  • David Bruce: Estudió la mosca tsetse y las enfermedades producidas por los tripanosomas (nagana y enfermedad del sueño).
  • Ronald Ross y Battista Grassi: Estudiaron la malaria y el mosquito Anopheles.
  • Paul Ehrlich: Estudió la sífilis.
Entre todas las figuras mencionadas destacan dos de caballeros que hoy están considerados como padres fundadores de la microbiología. A ellos les debemos mucho de nuestro bienestar actual, es por ello que me voy a permitir añadir una breve descripción de sus mayores logros.

Robert Koch (11/12/1843 - 27/05/1910) nació en Alemania y desde joven se interesó por la medicina alemán. Koch, aunque médico de profesión, pronto se dio cuenta de que no contaba con las herramientas adecuadas para salvar vidas. Ya por esa época Luis Pasteur y otros más (ver más abajo) comenzaron a teorizar que eran los microbios los agentes causales de las enfermedades, y fue así como Koch se dedicó a aprender microbiología por cuenta propia.

Él fue la figura que demostró fehacientemente que un tipo de bacterias en particular es la responsable de la transmisión de una enfermedad específica. Comenzó su trabajo con un tipo de bacteria (bacilo) llamado Bacillus anthracis, que es el responsable de una enfermedad denominada Carbunco que ataca al ganado y a las personas. El carbunco ha estado de moda últimamente, bajo otro nombre que nos resulta más familiar, referido casi siempre en el contexto de ataques terroristas: Ántrax.

A medida que aprendía y experimentaba, Koch desarrolló técnicas propias de cultivo, observación e inoculación de las bacterias. Descubrió, por ejemplo, que era más fácil tener colonias de bacterias aisladas si estas crecían sobre un medio nutritivo sólido. También hizo ensayos con colorantes diversos para poder teñir bacterias pequeñas y poder observarlas mejor en un microscópio. Fue gracias a esta técnica que descubrió y aisló el Mycobacterium tuberculosis, bacteria responsable de la tuberculosis. Koch recibió el Premio Nóbel de medicina por este trabajo.

Otro gran aporte de Koch fue el aislamiento del Vibrio cholerae, la bacteria en forma de coma responsable del cólera. Aunque no fuera el primero en hacerlo, su trabajo fue independiente del primero y el renombre que poseía investigador como investigador le dio mayor difusión y relevancia.

Al final de su carrera su trabajo declinó, particularmente porque la tuberculina, una pretendida vacuna para la tuberculosis que él inventó, no sólo fracasó sino que fue la responsable de la muerte de muchas personas. Aún así bajo su supervisión continuaron los trabajos que permitieron el estudio y tratamiento de enfermedades como la Difteria y la Sífilis.

El otro padre de la microbiología que relata el libro fue un competidor directo de Koch. A finales del siglo XIX, Alemania y Francia eran competidores acérrimos en todo, incluyendo el ámbito científico. Luis Pasteur fue un químico que se adentró en el estudio de las bacterias tratando de averiguar por qué la leche, el vino o el vinagre de los productores franceses se dañaban, adquiriendo propiedades indeseables.

Él demostró que los causantes responsables son distintos tipos de gérmenes que se encargan de fermentar los líquidos para producir substancias como alcohol, ácido acético o ácido butírico. No sólo fue Pasteur quien resolvió el misterio sino que creó un mecanismo que luego fue conocido como pasteurización: calentar los líquidos debajo del punto de ebullición por un tiempo para matar las bacterias y evitar que se dañen o que produzcan enfermedades.

Al observar Pasteur que las bebidas se dañaban por efecto de las bacterias, pensó que algún tipo de efecto putrefactorio similar operaba en nuestros organismos y que se manifestaba en forma de distintas enfermedades. Fueron sus ideas las que permitieron, por ejemplo, que Joseph Lister desarrollara los métodos antisépticos en las cirugías y que, preventivamente, ayudaron a salvar la vida de miles de personas, por ejemplo de mujeres que fallecían durante partos a causa del Lupus o la fiebre pauperal.

Por si fuera poco, Pasteur a partir de la observación del fenómeno de la inmunización (Si alguien resulta enfermo levemente por una bacteria, no podrá enfermarse de nuevo de ella, aún si se le inyectan cantidades considerables de nuevas bacterias virulentas) empezó a desarrollar la idea de crear contagios leves de bacterias debilitadas y fue así como comenzó a desarrollar vacunas para el Ántrax y para la Rabia (producida no por una bacteria sino para una especie de virus, un rhabdovirus).

6 comentarios:

nel dijo...

Epale Domingo. Excelente libro,lo compré cuando estudiaba medicina para hacer un trabajo sobre la história de la medicina. Luego lo releí muchas veces, pues como dices, es de facil lectura y queda uno atrapado en las peripecias de esos hombres, algunos de los cuales ni siquiera eran científicos pero si muy curiosos y grandes observadores, como Leeuwenhoek, quien era fabricante de lentes.
La teoría miasmática decía que las enfermedades se originaban de emanaciones nauseabundas provenientes de aguas estancadas, personas enfermas o materia en descomposición. También se creía que la enfermedad flotaba en el aire con los vapores que emanaban los lagos y pantanos.De allí se origina nombre de la terrible malaria, que significa literalmente mal aire, cuando no se conocía su agente causal, el protozoario Plasmodium, ni mucho menos su vector, el mosquito Anopheles.
Recomiendo ampliamente la lectura de este buen libro.

Salud.

luis dijo...

este fue uno de los libros que lei de niño y me levaron a estudiar biologia. ya que mi heroe era louis pasteur-era un niño medio raro- aunque tabien me intereso sus descubrimiento acerca de los compuestos quimicos, sus estudios sobre el acido tartarico y el racemico los trate de hacer, solo mucho despues supe la razon por la cual no se me formaban bien los cristales (pasteur trabajo sin calefaccion).
Pero en reconocimiento de bacterias y hongos (los ascomicetes) soy malisimo. Yo las reconocia por las tinturas. y de alguna manera logre pasar esas materias. Aun hoy no puedo verles la diferencia entre una Archeae y una bacteria comun y silvestre. Y eso que han tratado de explicarme las diferencias.
es un excelente libro, lastima que en las multiples mudazas se me perdio.

Domingo dijo...

Nel: el libro es excelente y yo también lo he leido varias veces. La última vez este fin de semana pasado.

Luis: Mi copia me la tumbaron, tengo ahorita una copia que compró mi hermana. Me consuelo pensando en que quizás alguien también consiguió el placer en esos relatos de investigadores.

Anónimo dijo...

esto sirve como un resumen me lo encargo mi profa de biologia

ssv dijo...

Hola me llamo Saul tengo 17 año y he leido los cazadores de microbios dos veces. No pense que fuera tan maravilloso ese libro apesar que mi papa me lo recomendo muchisimas veces hasta que un dia le hice caso y lo lei y ahora es mi libro favorito.

Fer C. dijo...

Sinceramente me obligaron leer el libro par la escuela (cosa que odio que tengas que leer libros para la escuela) por el nombre del libro no me atrapo lo consideraba como de esos libros aburridos. Pero estaba muy equivocada conforme pasaban las paginas me encantaba mas el libro, incluso para matar el aburrimiento mi hermana con solo quedarse en la pagina 70 dijo que lo que apenas había leído le gusto muchisimo.
Lo que mas me gusto del libo es la forma como te relatan los descubrimientos de estos personajes
Deberían haber mas libros que te cuenten así los descubrimientos de personajes (: