jueves, 1 de noviembre de 2007

Explicaciones científicas detrás del toque de corneta

Mi abuelo Domingo (que en paz descanse) solía decir que la fracción de tiempo conocida más pequeña era la que transcurría dese el momento en que cambiaba la luz del semáforo de rojo a verde y el imbécil (él empleaba otra palabra) que va detrás de ti toca la corneta de su carro.

Es una lástima que mi abuelo, a pesar de su sapiencia, no hubiera tenido un mejor juicio al respecto. Si en vez de contador hubiera sido científico, habría sabido que un asunto tan delicado no debe ser motivo de bromas. Si por el contrario, esta cuestión es motivo de gran consternación entre la comunidad internacional, reconocidos investigadores de todas las nacionalidades y magnanimísimos especialistas en todas las ramas de las ciencias puras y aplicadas se debaten tratando de resolver el dilema ¿Qué origina el muy molesto y ruidoso comportamiento de los choferes venezolanos?

Existen varias teorías. Una de las más destacadas se debe a los minuciosos estudios del Dr. Schultz Aguerrevere de la Universidade Complutense do Rio Grande do Sul. El Dr. Aguerrevere ha experimentado con ratas de laboratorio a quienes ha sometido a ingeniosas pruebas que se basan en estímulos con luces brillantes a manera de semáforo. En grupos de prueba, se ha observado como los animalitos comienzan a emitir chirridos desesperados cada vez que la luz roja se apaga y se enciende la verde, lo que parece evocar el toque de bocinas de los conductores vernáculos. Según el eminente científico tocar el claxon compulsivamente es el síntoma de un trastorno neurológico complejo, afin al Síndrome de Tourette, producto del efecto degenerativo que tienen los gases de escape del vehículo sobre la producción de serotonina y norepinefrina en el cerebro. En los actuales momentos se estaría llevando a cabo algunas pruebas con un tratamiento innovador a base de suministrar grandes dosis de Ritalín, Zoldipem y aceite de hígado de bacalao con resultados realmente sorprendentes.

Por supuesto, no falta quien discrepe de este acercamiento y por el contrario han justificado el toque de bocinas como un comportamiento sano y natural programado en nuestros mismos genes. Así lo ha sugerido un equipo de expertos antropólogos, fonólogos, etnolingüistas, psicólogos y estudiosos del ruido del Centro de Estudios Avanzados Wenceslao Tamaka, de Yokohama, Japón. La teoría de estos señores es un poco complicada y tiene que ver con algunas configuraciones sonoras mandálicas difíciles de explicar. Para ponerlo en palabras de fácil interpretación por nuestros amables lectores: Quienes manejan sus carros y tocan corneta son los mismos cazadores de las épocas prehistóricas, quienes usaban no sólo sus gargantas sino también objetos naturales como cuernos y guaruras para llamar a los miembros de su clan, despistar a los enemigos, atraer a piezas de caza y las hembras durante el cortezo. Según ellos esa diversidad de funciones explicaría la proliferación de distintos tipos de sonidos de bocinas más allá del clásico "bip-bip", tales como las melodías de "la cucaracha", "tequila" y esos piticos que han popularizado recientemente taxistas y buseteros que suenan como "fui-fuiu".

Mucho queda por investigar a este respecto. Lo que sí es cierto debe ser tomado como lo que es, una teoría conspirativa engendrada en cerebros de pensamiento vil, es que los tocadores de corneta no pertenecen a una organización secreta y clandestina financiada por organismos internacionales que tratan de crear desconcierto y desespero en la población venezolana con fines netamente desestabilizadores.

PS. imagen extraida de http://www.shiphorns.com/content.html

9 comentarios:

Rey's Blog dijo...

NO es que lo justifique, y tampoco soy un santo porque muchas veces lo he hecho, pero sabes que también siempre hay un imbécil o "imbécila" que está en las nubes y en vez de estar pendiente del cambio de luz está es hablando por el celular, pendiente de la faldita que pasó (en el caso de los monos pa' sisearla y decirle mamiii cosita ricaaa jajaja) o si es una mujer pendiente de estarse maquillando con los retrovisores del carro o hablando por el celular también.

Deya dijo...

Conspiracion contra la paz y tranquilidad. Definitivamente.

Aqui, no se puede ni tocar la corneta sin que te muestren el dedo grosero, o por lo mínimo te lanzen miradas de pocos amigos.

Jejejejeje.

Domingo dijo...

rey: Tienes razón. La corneta es un aditamento útil, por algo todos los carros tienen uno. De todas formas, si lees bien te darás cuenta que el parrafo hace alusión exclusivamente a aquellos individuos que apenas ven que cambia la luz la hacen sonar. Un acto reflejo inconsciente que demuestra bastante imbecilidad si me preguntas.

Si se respetaran más las leyes de tránsito (la gente pusiera las luces de cruce, no se pararan donde les diera la gana, no se comieran las luces ni las flechas, atravesaran las calles por el rayado peatonal, si no se maquillaran en el carro, etc.) te aseguro que el uso de las bocinas disminuiría enormemente. Saludos

deya: Yo también lo creo. Sí, me imagino que por allá arriba la cosa es un poco distinta. Gracias por pasar y comentar.

Mariale divagando dijo...

Te faltó decir que ese grupo desestabilizador (los corneteros), es financiado por la CIA :-P

al.garcia dijo...

la verdad es que viene de los 70 y la guerra fria. al tercer mundo se le ofrecieron armas para defenderse pero nunca se las dieron, entonces les dijeron que si las habian entregado pero no dijeron donde. la gente penso que estaba en el articulo que mas se importaba a venezuela durante la epoca bonita y todos creyeron que los lasers estaban escondidos en el claxon de un dodge dart.

la costumbre fue pasando con los años y todos los que tocan corneta creen, subconcientemente, que un rayo laser destruira el carro que esta delante.

Waiting for Godot dijo...

En Holanda NADIE toca la corneta, hacerlo sin ningún motivo razonable te puede acarrear hasta multas. Yo sueño algún día manejar un carro en Europa y poder tener de corneta la ya conocida CUCARACHA, te puedes creer? También soy digna de estudio jejeje. Pero lo del fui fuiu me mató. Disculpa mi simpleza y mal gusto. Tu post me ha encantado.Besos.

Juan RRR dijo...

Es cierto lo que cuenta Waiting; viaje a Europa y me quedé en un hotel en una avenida que parecía la Urdaneta de Caracas, pensé que el ruido me iba a atormentar y no fue así, nada de nada, tenía que poner el despertador para levantarme.

nel dijo...

Los corneteros profesionales no miran el semáforo que tienen en frente, esperando que se ponga verde. Están pendientes del otro que está perpendicular a ellos, y cuando este cambia a amarillo, inmediatamente, como los perros de pavlov, no pueden resistirse y clavan sus dedos en la corneta.

Salud

Domingo dijo...

mariale: jejeje... bueno por ahí se dicen cosas. Saludos

al.garcía: jajajaja yo creía que eso era una leyenda urbana y por eso no la incluí, pero ahora me doy cuenta de que la historia de los dodge darts asesinos está más arraigada de lo que creía. Muy buen dato, saludos.

waiting: lo simple es bello... supongo que la cucaracha puede ser divertida, sobre todo si uno la hace sonar en Holanda. Besos para ti.

juan rrr: ¿qué te puedo decir? me imagino que también pensaste que en la mañana iba a haber un basurero regado por todas partes y unos tipos vendiendo cd's quemados con reaggetón en la esquina.

Nel: lo que dices es cierto. Yo estuve pensando en escribir un post acerca de lo mal planificados que están los semáforos acá. Deberían estar en la propia acera y no la de enfrente, de esa forma te ves obligado a pararte detrás del rayado peatonal para poder ver el cambio de la luz y no puedes ver cuando cambian las otras luces que no te corresponden.