jueves, 17 de enero de 2008

Hegemonía o Supervivencia

Mucho nos ufanamos los humanos del sagrado don de la inteligencia. Yo suelo pensar que somos más bien estúpidos.

Nuestra especie, Homo sapiens, ha caminado sobre la tierra a lo sumo unos 150.000 años según se cree, lo que puede parecer bastante aunque en realidad es muy poco, si consideramos que esa cifra representa tan solo el 0,003% de la edad estimada del planeta que nos sirve de hogar. Hace menos de cincuenta años, en 1962, ocurrió un hecho pavoroso conocido como "Crisis de los Misiles" en la que casi se desata un holocausto nuclear. Los seres humanos, y junto con nosotros todo rastro de vida sobre la Tierra, estuvo a punto de desaparecer por una triada letal de explosiones, radiación e invierno atómico.

En un momentico se pudo acabar todo esto. Adiós "fuimos hechos a Su imagen y semejanza". Adios "¿Será que existe vida extraterrestre?". Adiós "la democracia es el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo". Adiós a tanta paja conque autogratificamos y hacemos miserables nuestras efímeras existencias y todo porque dos países poderosos, la Unión Soviética y los Estados Unidos, tenían en su agenda ejercer el control absoluto sobre todos los demás y estaban dispuestos a acabar con el planeta para demostrar que eso era así.

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Acabo de terminar de leer "Hegemonía y Supervivencia" de Noam Chomsky, el libro que se hizo famoso por la publicidad que le dio el Presidente Chávez cuando lo mencionó en uno de sus discursos ante las Naciones Unidas. El texto reza sobre la "supervivencia" en el sentido más crudo de la palabra: que existan individuos que vivan para continuar el legado de la especie y evitar que ésta se extinga. Chomsky señala que tras el fin de la guerra fría, el eregimiento de un único polo de poder hegemónico constituido por los EEUU y sus satélites, ha conllevado una serie de acciones, particularmente en el plano de la proliferación de armamento y la expansión del espíritu de la guerra permanente, que nuevamente ponen en peligro la continuidad del Homo sapiens en la Tierra.

"Hegemonía y Supervivencia" es un libro muy bien documentado, un poco desordenado en sus ideas para mi gusto, pero exitoso en su propósito de hacernos reflexionar sobre la naturaleza del mundo actual.

Yo, que tuve la oportunidad de vivir y estudiar en los EEUU, me he preguntado cómo es posible compaginar el respeto por la ley, la promoción de valores democráticos, el civismo, la mezcla de culturas y las oportunidades de desarrollo personal, principios bajo los que parecen regirse la mayoría de los ciudadanos de ese país, con las acciones perniciosas que promueven y ejecutan, en el plano doméstico e internacional, sus élites políticas y económicas.

Chomsky identifica patrones claros que se sustentan en el convencimiento propio de cierta superioridad moral estadounidense, desde la Doctrina Monroe hasta el Destino Manifiesto, que ha servido para impulsar toda clase de actos barbáricos con el fin último de imponer ideologías y asegurar recursos estratégicos. México, Filipinas, Guam, Hawaii, Rusia, Cuba, República Dominicana, Haití, Guatemala, Nicaragua, Indonesia, Vietnam, Camboya, Chile, Grenada, Panamá, Somalia, Afganistán, Kosovo... son tantas las intervenciones y las atrocidades que en esos sitios se cometieron nada más nombrarlas ocupan libros enteros. Ello sin contar la forma como se han alcahuetado conductas delincuenciales de Estados "satélites", desde la masacre de armenios por Turquía, la exaltación del fascismo en Europa, la Operación Condor en las naciones del Cono Sur, el apoyo a P.W. Botha y el regimen de apartheid en Sudáfrica, hasta los asesinatos selectivos y el plan nuclear "clandestino" de los Israelíes.

Y no se trata de cosas del pasado. Ya casi ni nos acordamos de los iraquíes, con todo y que algunas estimaciones ubican la cifra de muertos por la invasión hasta en 1,2 millones. Genocidio puro bajo la excusa de unas armas de destrucción masiva que nunca aparecieron. Tampoco nos acordamos mucho de Guantánamo y otros centros de detención de enemigos combatientes que no son más que vulgares campos de concentración, o la erosión de las libertades civiles (incluyendo el beneficio del habeas corpus) que ha significado la implantación de la Ley Patriota 1 y 2.

A pesar del gris panorama que plantea Chomsky, él autor deja claro que existe una segunda gran potencia que puede hacer frente a la demoledora hegemonía de la guerra y la muerte: La opinión pública mundial. Los pueblos conscientes y movilizados haciendo contrapeso a los intereses mezquinos de las élites pueda quizás para permitir que nuestra existencia como especie no llegue a su fin.

Si quiere sacudir un poco sus conceptos y entender un poquito mejor los hilos de los que pende la geopolítica mundial y las manos que tiran de ellos, lea "Hegemonía y Supervivencia" y se dará por bien servido.

5 comentarios:

Juan RRR dijo...

Gracias por la nota, Chomsky es un autor al que visceralmente le había cogido tirria solo por el hecho de haber sido mencionado favorablemente por el gordito de Miraflores (humano que es uno, aún así creo que aún soy capaz de ver películas de Penn y Stone).

Se ve interesante, lo buscaré.

Con respecto a esto:

"me he preguntado cómo es posible compaginar el respeto por la ley, la promoción de valores democráticos, el civismo, la mezcla de culturas y las oportunidades de desarrollo personal, principios bajo los que parecen regirse la mayoría de los ciudadanos de ese país, con las acciones perniciosas que promueven y ejecutan"

Estas situaciones no son nuevas en el mundo, hace poco leí un artículo periodístico (olvidado el donde, el quien y el cuando completamente en los recovecos de mi memoria) acerca de la Alemania de la entre-guerra y como lo que se podía considerar uno de los paises más cultos de Europa permitió la barbarie del nazismo, creo que no había una respuesta lógica excepto por el autoengaño de una sociedad que se siente vulnerable y necesita seguridad y paz mental intentando castigar o luchar conra un enemigo que quizá no existe y/o que no es capaz de atacarte.

Alex de Erasmus Mundus dijo...

Excelente análisis!

vicente dijo...

Que duro es cuando la realidad golpea de pronto en la cara, y en el instante uno se siente parte de los hechos: por acción u omisión, por ignorante o engañado, por ciego o encandilado. Lo que haya sido no nos excusa de vivir amenazados.
Desde mi punto de vista, y más allá de cualquier diatriba política para trascender la dialéctica y posicionarnos en el punto de lo equilibrado, lo que fustiga al entendimiento es que "todos" viviremos y sufriremos las mismas amenazas hasta tanto no haya un cambio.
De acuerdo a las motivaciones que percibe el autor, quién es estadounidense, cualquiera dependería del momento en que el depredador nos convierta en sus presas, y nada podrá cambiarse si no hay una fuerza: física, mental o espiritual, con la que pueda inducirse un cambio de actitud en el depredador, o que como presas, podamos neutralizar su amenaza...
Pero para cambiar solo hay un camino: propiciar las acciones, bueno lo equivalente a propiciar cambio...

Excelente análisis

G'Fax dijo...

Uno de mis ex-jefes decía que el mundo es una cápsula de pietri y nosotros somos unas bacterias que se multiplican hasta acabar con el caldo de cultivo, momento en el cual empezaran a canibalizarse entre sí hasta que la última muera y la naturaleza se haga cargo de los restos.

¿Se parece a lo que dices o me quedé corto?

Domingo dijo...

juan rrr: que bueno que te llamó la atención. Viniendo de un asiduo lector como tú el comentario es un halago. Saludos.

alex: el pana alex! ya vi que tienes blog, voy a estar pasando por allá.

vicente: buena metáfora esa del cazador y la presa. Es cierto que para resolver algunas iniquidades la única alternativa es buscas soluciones dejando a un lado las diatribas políticas.

g'fax: como diría el Agente Smith: Los humanos son un virus...