lunes, 31 de marzo de 2008

Colgar la ropa en la tierra de la libertad

Quizás como un acto de masoquismo consuetudinario particular, suelo estar pendiente de noticias relacionadas con ecología, en Venezuela y alrededor del mundo.

Las reseñas que consigo son casi siempre preocupantes, así como lo es el reconocimiento de la poca conciencia ambientalista que existe en general entre los ciudadanos de este planeta. Algunas notas son esperanzadoras y muestran pequeños logros a emular gracias al esfuerzo y la dedicación de unos pocos luchadores...

Y hay otras que parecen simplemente inverosímiles, como ésta que conseguí en The Boston Globe hace un par de semanas:
They say they only want to protect their "right to dry." And in three New England states, advocates for clotheslines - yes, clotheslines, strung across the yard, draped with socks and sheets - are pushing for new laws to liberate residents whose neighbors won't let them hang laundry outside.
Ello traduce:
Ellos dicen que lo que lo único que quieren es proteger su "derecho a secar". En tres estados de Nueva Inglaterra (al noroccidente de los Estados Unidos), los defensores de las cuerdas de guinda ropa - sí, las cuerdad de guindar ropa, amarradas a lo largo del patio, enarbolando medias y sábanas - están pujando por la aprobación de nuevas leyes que liberen a aquellos residentes cuyos vecinos no les dejan secar su ropa húmeda afuera.
El cuento es que muchas personas en los estados de Vermont, Connecticut y New Hampshire (algunos de los más progresistas en ese país), preocupados por el asunto del ahorro de energía y el calentamiento global, quieren poder secar su ropa al viento, cosa que les es impedida por las presiones que ejercen asociaciones de propietarios y de bienes raíces, más preocupados porque la ropa guindada en el patio afea los vecindarios y hace que pierdan valor las propiedades. Si las medidas tienen éxito en estos estados, serían las primeras en Nueva Inglaterra y entre las primeras de todo el país por proteger esa antigua costumbre.

Me pareció interesantísimo el artículo porque plantea algunas paradojas de esta vida moderna: Nuestras prioridades como especie que se interrelaciona con otras y con el medio; y las ideas que se tejen en torno a esa cosa abstracta a la que llamamos "libertad".

Después nos preguntamos por qué esto está tan jodido.

5 comentarios:

Pat dijo...

Una amiga me comentó una vez sobre una situación similar en Alemania. Había lavado su ropa y pensaba colgarla en el patio y su suegra le gritó que ni se le ocurriera que eso estaba prohibido en la zona. Freaks!

Dragón negro dijo...

Lo triste es que nadie le para a esas pequeñas cosas: secar la ropa al aire libre, usar inodoros de ahorro de agua...

Como es posible que no sean obligatorios los de 6 litros?. Como es posible que las personas todavía "barren" el piso con la manguera gastando cantidades ingentes de agua no sean multadas? Como es posible que en las ferias de comida la gente compra un combo y deja en la mesa la mitad de la comida porque no le gusta? Para eso no la compraes y ya esta...

la cantidad de energía utilizada para cultivar/procesar esos alimentos se pierde miserablemente...

En el CC El recreo había un "bufete" de comida china donde comías todo lo que pudieras por una tarifa fija. No podías llevarte comida (obvio) pero ademas de eso, si dejabas comida en el plato te ponían una multa equivalente al 50%, eso obligaba a la gente a servirse en pequeñas cantidades lo que no conocía y, luego que sabia si le gustaba o no, repetía.

Mucha gente se molesto y al final tuvieron que quitar esa regla (y luego quebraron apesar de que la comida era excelente) pero a mi me parece increíblemente sensata.

Otra me parece lógica y nadie la usa es que las ferias de los CC se pongan de acuerdo y usen envases fácilmente reciclables, han visto la cantidad de desperdicios que generan las ferias de los CC?

A veces me descorazona todo eso... que le vamos a dejar a nuestros hijos: humo y cenizas?

Waiting for Godot dijo...

Entiendo perfectamente lo que plantean, pero yo, sin ánimos de sonar antiecologista o lo que sea que se denomine, no puedo soportar cuando mi vecina guinda su ropa en pleno centro de Amsterdam del lado que da hacia la calle y no hacia los patios interiores, donde todos colgamos todo. Habrá que ver que cualgan estos vecinos y por eso los demás se quejan. Besos.

antesdelunes dijo...

Gracias a todos por comentar. Acá hay dos cosas, en primer lugar las secadoras son los artefactos que más electricidad consumen luego de las neveras. No creo que vayamos a querer dejar de depender de las neveras pronto, pero habría que pensar en países como EEUU en el verano, en donde de por sí se incrementa el precio del combustible por los viajes de vacaciones, no sería razonable poder guindar la ropa en el patio. A eso me refiero con lo de las prioridades, qué es peor para la gente allí ¿ver los calzoncillos guindados del vecino o que el precio del combustible siga incrementándose por encima de los 107 dólares que ha estado en estos días?

antesdelunes dijo...

Con respecto al otro asunto, pues pudiera plantearse una discusión aún más interesante. Estamos hablando del "land of the free". Rentringir las posibilidades que tienes de guindar tu propia ropa en tu patio no es precisamente una medida muy libertaria que digamos.

Estamos hablando de una política que obedece a beneficiar a un conjunto de personas por encima de mis creencias y beneficio particular (porque a fin de cuentas gasto menos electricidad) ¿Estamos hablando de una medida socialista? ¿bajo que criterios se determina que el bien común está por encima de los bienes individuales y viceversa?

A mi particularmente me parece una locura que no puedas colgar la ropa en tu propio patio, pero por supuesto, cada quien tiene sus propias ideas.

Saludos a todos.