miércoles, 23 de abril de 2008

De modas balurdas que ya no lo son


No deja de sorprenderme el poder desmemorizante de la moda. Hace unos pocos años atrás, cuando yo aún formaba parte de la universidad, una vez los panas de Ing. Mecánica se inventaron una fiesta temática "ochentera". La intención no era otra sino que los invitados pudieran burlarse los unos de los otros con sus pantalones tubitos, sus sacos a lo Miami Vice, sus calentadores elásticos de colores eléctricos y sus cabellos estrambóticos oliendo a spray.


Y ahora resulta ser que todo aquello que era motivo de burla hasta hace poco ahora es chévere gracias al poder homologador del fashion. Que locura.

Yo entiendo eso de que las tendencias se reciclen y de que algo tienen que inventar las compañías de confección para poder hacer dinero año tras año, lo que me resulta sorprendente es la capacidad que tiene el marketing sobre nuestras débiles mentes consumistas.

Un ejemplo de toda este renacer del retro ochentero se manifiesta en esa tribu urbana que se hace llamar emo y que parece multiplicarse más rápido que una partida de gremlins en una fiesta de carnaval.


A mi particularmente me cuesta bastante trabajo imaginar tener que ver el mundo con la pollina en los ojos como si fuera un perrito y cargar los testículos acatarrados todo el día con esos jeans extra-ajustados... pero bueno, cada loco con su tema.

3 comentarios:

lamarianne dijo...

Está demasiado bueno este post y respecto a los jeans qué risa sálvese quien pueda jajajaja, un beso Domingo!

antesdelunes dijo...

Hey linda, gracias por pasar jejeje
Un beso para ti.

Waiting for Godot dijo...

Es que se burlan y luego repiten :) Besossss!