viernes, 25 de abril de 2008

Las cuaimas del japón


No sé como si esto ocurre en otros países, pero en Venezuela ha venido sucediendo una especie de auto-reivindicación de la figura de la "cuaima": Mujer feroz, dominante y celosa. Conozco a muchas mujeres venezolanas que afirman, no sin cierta dosis de orgullo, que sí, que son cuaimas y lo disfrutan. Son las mismas que afirman que todas las demás mujeres también lo son aunque no estén dispuestas a admitirlo.


El nombre de cuaima proviende de la cuaima piña (Lachesis muta), especie de serpiente venenosa de gran tamaño que habita en Suramérica y específicamente en Venezuela. Su veneno es muy peligroso porque contiene componentes neurolíticos, que afectan el sistema nervioso, y también proteolíticos, los cuales comienzan a descomponer la carne cuando son inyectados con el fin de favorecer la digestión de las presas (que deben ser tragadas enteras).

Tengo la ligera sospecha de que las cuaimas abundan en todas partes. Ciertamente existen en Japón. Acabo de terminar de leer "Mitología Japonesa" de M. Anesaki y conseguí esta interesante cita en la sección que corresponde a los mitos animales:
... Pero a menudo se representa a la serpiente como una criatura malvada y vengativa. Una mujer celosa semeja, o se convierte, a una serpiente. En una transformación, una mujer que persigue a su huidizo amante se transforma en una enorme serpiente al cruzar un río, y luego se enrosca y funde una campana de bronce en la que se ha escondido el amante infiel (Nota al Pie: Esta es la historia de Hidaka-gawa, muy conocido por su popular dramatización, con la danza de la serpiente que la acompaña). En otra historia, un guerrero renuncia a la vida activa y se hace monje porque al ver las sombras arrojadas sobre una mapara de papel por su esposa y concubina, su cabellera se transforma ante él en unas serpientes que se pelean entre sí (Nota al pie: Esta es otra famosa historia de Kato-Saemon, el guerrero, asímismo dramatizada).
PS. La imagen al principio de la entrada, tomada de Honoluluadvertiser.com, corresponde a la representación de un obake (a veces llamado obakemono), cierto tipo de monstruo o espíritu presente en el folklore japonés. El término significa literalmente "una cosa que cambia", refiriéndose al estado de transformación o metamorfosis que sufren estas criaturas. El término obake se refiere principalmente a criaturas vivientes o seres sobrenaturales que han sufrido una transformación momentánea (en un humano, por ejemplo) aunque su forma real puede ser la de un animal, como una culebra...

3 comentarios:

Mariale divagando dijo...

No me gusta la palabra cuaima, jamás la uso, ni digo que soy tal cosa ni que otras mujeres lo son.
O bueno, sí la uso, sólo para referirme a la serpiente.

antesdelunes dijo...

Hola Mariale. Pues sí, me imagino que como en todo hay excepciones. A mi se me ocurrió escribir este post por una aplicación del Facebook que tienen instaladas varias de mis amigas allí que se llama "que tipo de cuaima eres tú?"

Anónimo dijo...

la solucion a esto es la suguiente:Tambien hay "cuaimos" entre los hombrs pero...no deberian haber pues los hombres no deben actuar asi los hombres estan para amar las mujeres.SOLUCION: Que los "cuaimos" se vayan a pelear a sangre y fuego contra los Wayyuu, los pemon y otros para asimilarlos a la fuerza al pais. Recodemos que los hombres solo alcanzan el 100% de la gloria mediante la guerra, no mediante deportes o peor aun siendo "cuaimos".Como dijo el Gladiador , "lo que hagamos en esta vida durara toda la eternidad"