jueves, 24 de abril de 2008

Reflexiones en la semana de la Tierra ¿Agua o Combustible?

Gran parte del estrés ambiental que estamos ejerciendo sobre la tierra se debe a que todavía no nos hemos dado cuenta, ¡oh sorpresa!, de que vivimos en un planeta con recursos finitos y los cuales están sujetos a leyes naturales que no se pueden quebrantar.

Pongamos un ejemplo. La medicina tradicional china, que data desde hace unos tres mil años más o menos y que forma parte de la herencia cultural de ese país, utiliza huesos de tigre y cuerno de rinoceronte para elaborar remedios y pomadas.


El problema surge a partir de una de las tantas necesidades de las personas: Tenemos que aliviar nuestras dolencias y enfermedades. La cuestión es que si se continúa la matanza ilegal de tigres y rinocerontes para obtener materia prima para remedios, pues entonces se van a extinguir y ahí si que no va a quedar para ellos ni para nadie.


En el caso de la medicina china la ciencia ha provisto tratamientos alternativos, que pueden satisfacer la necesidad personal a la vez que se salva la vida de muchos animales, ¿pero qué pasa cuando la respuesta no es tan obvia o cuando las mismas alternativas científicas formuladas para "resolver" problemas mundanos terminan creando más contratiempos de los que existían con anterioridad?

Uno de los ejemplos más lamentables de esta situación lo estamos viviviendo con los biocombustibles.


Se anunció hace unos pocos años con bombos y platillos la llegada de los biocombustibles como alternativa salvadora ante nuestro apetito energético creciente. El etanol, el biodísel y otros combustibles generados a partir del procesamiento de productos agrícolas serían la forma ideal para que los países consumidores pudieran romper su dependencia energética de productores de petróleo.


Hoy en día vemos como esa idea descabellada está incidiendo de forma directa en la grave crisis que actualmente atenta contra la seguridad alimentaria alrededor del mundo. Es lógico que sea así por una simple cuestión de costo de oportunidad: Los recursos limitados (tierra, maquinaria, transporte, fertilizantes y esfuerzo) que existen y que antes se empleaban para producir comida se están desviando para mover carros.

Ahora imagínese, si ya es bastante malo que no haya alimentos para comer ¿Cómo será que no haya agua para beber?

Este interesantísimo e ilustrativo artículo publicado en el mes pasado por McClatchy Washington Bureau titulado "Demandas de energía y agua están a punto de chocar" no puede ser más ilustrativo:
Water is needed for mining coal, drilling for oil, refining gasoline, generating and distributing electricity, and disposing waste, Gleick said.

According to Vince Tidwell, a water-management expert at the Sandia National Laboratory in Albuquerque, N.M., more than 40 percent of the water that's withdrawn from rivers, lakes and wells is used for energy. The rest goes mainly for irrigation.

Most of the water used for energy is returned to its source, but by then it's often heated or polluted and of lesser value.

... Vast amounts of energy are needed to pump, transport, treat and distribute water.

For example, the California State Water Project, which pumps water over the Tehachapi mountains to the Los Angeles Basin, is ``the largest single use of energy in California,'' [the president of the Pacific Institute for Studies in Development, Peter Glaik] said.
Enormes cantidades de agua se necesitan en la minería, la extracción petrolífera, la refinación de gasolina, la generación y distribución de electricidad, la disposición de los desechos. A su vez, grandes cantidades de engergía se requieren para bombear, transportar, tratar y distribuir agua, lo cual nos habla de la estrecha interrelación que existe entre estos dos valiosos recursos.

¿Y qué hay de la producción de biocombustibles? Analicemos la infografía que aparece en el artículo.


27 kilogramos de maíz producen en promedio uno 14 litros etanol. Cultivos irrigados de maíz para producción de etanol consumen en promedio unos 8300 litros de agua. Una piscina olímpica tiene una capacidad de unos 2,5 millones de litros de agua. Sacando unas cuentas sencillas tenemos que para producir el combustible de un vehículo con un tanque de 60 litros se requiere aproximadamente 35.500 litros y que la cantidad de agua que cabe en una piscina olímpica se utiliza para regar el maíz que luego se transformará en el combustible que se requiere para tanquear apenas 70 carros una sola vez.


Ahora salga a la calle y mire los miles de carros que van circulando y consumiendo tanque tras tanque de gasolina. Trate si quiera de imaginar los cerros y cerros de maíz (o de cualquier otro producto vegetal) y los mares de agua que se requerirían para hacer que anden con biocombustible. Los millares de hectáreas y el esfuerzo increible que tendrían que invertirse para tratar de satisfacer si quiera una parte significativa de la demanda.

Sencillamente no se va a poder y menos aún cuando cada vez hay menos agua potable disponible para nuestro uso.
``Climate concerns and declines in groundwater levels suggest that less fresh water, not more, may be available in the future,'' according to ``Energy Demands on Water Resources,'' an Energy Department report published last year.

``Available surface water supplies have not increased in 20 years, and groundwater tables and supplies are dropping at an alarming rate,'' the report says. ``Some regions have seen groundwater levels drop as much as 300 to 900 feet over the past 50 years.''
Si de algo va a servir esta Semana de la Tierra por lo menos que sea para que pensemos por un momento ¿a dónde va a parar todo esto? ¿será que es viable un futuro nosotros y el tropel de gente que se suma a diario al planeta sigamos consumiendo como lo hacemos? ¿que va a pasar cuando comiencen a escasear seriamente el agua y los alimentos?

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