miércoles, 14 de mayo de 2008

Tráfico de órganos, de la ficción a la realidad (1era parte)

Cuando estaba pequeño vi en la televisión una película que causó bastante revuelo en esa época. Se trataba de Coma, un film basado en la novela homónima de Robin Cook y que estuvo protagonizado por Genevieve Bujold, Michael Douglas y Richard Widmark. Recuerdo el estado de paranoia general que resultó de la idea detrás de la película: En cierto hospital ocurren "accidentes" en operaciones de rutina que dejan a los pacientes en estado vegetativo y son mantenidos con vida con el fin de subastar sus órganos por vía telefónica entre clientes potenciales.

El tema del tráfico de órganos es recurrente en la literatura y filmografía porque encierra elementos que lo hacen sumamente atractivo. Primero está la preocupación por el impacto que la tecnología ejerce sobre el mundo de hoy, muchos de ellos negativos. Luego está el tema de los conflictos de poder entre los fuertes y los débiles, particularmente en lo que atañe a la supervivencia personal y el control de los recursos escasos, que en la mayoría de los casos privilegia a los primeros sobre los segundos. Por último, que a alguien lo secuestren y le extirpen el hígado o un riñón para proveérselo a un tercero acumula muchos puntos en el factor de evaluación de riesgos desarrollado por Peter Sandman (citado por Steven Levitt en Freakonomics), quien define a esta variable como la suma del peligro real de que ocurra cierto hecho en términos probabilísticos y la indignación que produce en el imaginario colectivo.

Algunos ejemplos del tráfico de órganos en el cine y los libros incluyen:
- Larry Niven, creador del universo ficticio conocido como Known Space (espacio conocido), donde se enmarca gran parte de su obra, desarrolló el concepto de organlegging, la práctica ilegal de tráfico de órganos en un mundo futuro donde las técnicas de transplante se han desarrollado a tal punto que los tratamientos médicos de "reparación" son marginales, lo cual ocasiona una escasez creciente de material orgánico para los enfermos. Para combatir la poca oferta de partes humanas, se comenzaron a condenar a muerte a cualquier criminal por pequeña que hubiese sido su falta para, literalmente, desbaratarlos.

- En Urban Legend, una thriller de horror de 1998, el asesino se inspira en distintos mitos urbanos para asesinar a sus víctimas. Uno de ellos, conocido en inglés como the Kidney Heist, se refiere al supuesto caso de una persona quien luego de una borrechera se despertó en una bañera llena de hielo con una herida en el costado y faltándole un riñón (que se presume habría sido extraido para ser usado en un transplante).

- Los recientes avances en la ingeniería génetica y la clonación le dieron un twist a las historias de tráfico de órganos que dejan ver algunas de las implicaciones éticas de estas prácticas, sobre todo cuando forman ellas conforman el eje central de un modelo de negocios. En "El séptimo día", protagonizada por Arnold Schwarzenegger, los recuerdos y el material genético de una persona enferma o fallecida son implantados en cuerpos humanos a medio desarrollar para que ésta pueda continuar viviendo más allá de la fatalidad. La práctica de la clonación humana había quedado explícitamente prohibida por las llamadas "Leyes del septimo día" por algunos problemas que ocurrieron y que solamente se dejan entrever.

- La Isla, donde actúan Scarlett Johansson y Ewan McGregor, trata de un centro de reclusión para personas a quienes se les hace creer que son sobrevivientes de una supuesta hecatombe mundial, a la espera de ser trasladados a un paraiso utópico (la isla en cuestión). En realidad se trata de personas que serán sacrificadas para proveer órganos a sus clones en el mundo exterior.

3 comentarios:

Juan RRR dijo...

A mi lo que me da gracia de esas leyendas urbanas del tráfico de organos es lo considerados que son esos traficantes al extraerte un solo riñon y suturar la herida cuando facilmente podrían extraer ojos, higado, etc. y dejarte morir.

Hacer mercado pues.

tuqueque dijo...

..Una ves escuche (no se hasta que punto sea cierto)..que en China.. a loas condenados a muerte se les usa como bancos de órganos...No me extrañaría para nada que esto fuera cierto...pero puede ser solo producto de la exageración..!!

antesdelunes dijo...

juan rrr: sí, es cierto... si ya lo tienes en la sala quirúrquica aprovecha y sácale el pancreas si quiera.

tuqueque: saludos y gracias por pasar y comentar. Ya se viene la segunda parte del post. Algo de eso voy a comentar.