jueves, 15 de mayo de 2008

Tráfico de órganos, de la ficción a la realidad (2da parte)


Algunas personas sostienen que las mafias que secuestran a personas con el fin de extraer sus órganos para proveerlos a terceros clientes entra más en el mundo de la ficticio más que lo real.
Veronique Campion-Vincent por ejemplo en "Organ theft narratives" (resumen de un informe comisionado por la Agencia Francesa de Transplantes en 1997) concluyó que:
Las narrativas de robos de órganos están en armonía con el estado anímico que denuncia enemigos percibidos mientras que se revelan secretos tenebrosas y conspiraciones malignas. Encierra protestas poderosas y mensajes anti elitistas... Como todo los elementos del mercado negro, el rumor existe porque satisface una necesidad. 'La necesidad de una interpretación que de repente y mágicamente ate juntos miedos y esperanzas desconectados, nostalgia y odios y los muestra en un único significante'.
Contradiciendo este informe, la misma Organización Mundial de la Salud ha afirmado que el tráfico internacional de órganos se ha incrementado, propulsado por la demanda creciente y la carencia de escrúpulos de los traficantes. También hace un llamado a que se protejan a los más vulnerables, quienes pueden sentirse tentados a vender un riñón por un precio tan bajo como 1000USD.

¿Por qué no habría de existir un mercado negro de órganos? Nada más en Europa había en 2004 más de 40.000 pacientes esperando un transplante de riñon. El tiempo de espera promedio era de tres años, aunque debido a la escasez de donantes se preveía un incremento de este lapso hasta llegar a los diez años para el 2010.

Un caso bien documentado de la forma como se llevan a cabo estas transacciones de partes corporales involucró a una clínica en Suráfrica donde se efectuaban transplantes a clientes ricos de Israel extraidos de donantes pobres brasileros cuya operación fue desmantelada a finales de 2003. El reporte de la OMS reseña este caso de particular como un éxito poco común y de alto perfil en el desmantelamiento de mafias que trafican con partes humanas.

Hace un par de meses tuvo resonancia el caso del Dr. Amit Kumar en la India. Se cree que efectuó unas 500 operaciones cuyos beneficiarios eran personas provenientes de países como Gran Bretaña, Estados Unidos, Turquía, Arabia Saudita y Grecia. Mientras él cobraba 50,000USD por operación, los donantes eran amenazados con armas o en el mejor de los casos recibían únicamente un pago mísero. Los investigadores encontraron un listado de 48 personas en espera alrededor del mundo.

En otro caso ocurrido en la India en 2007 se detuvieron a dos personas en cuya casa se encontraron los restos de 17 niños, parte de un grupo mayor que había sido secuestrado con anterioridad en la población de Nithari, cerca de Delhi. Los dueños del sitio confesaron que los niños habían sido secuestrados con fines tanto de tráfico sexual como para extraer sus órganos. Todos ellos pertenecían a las castas más bajas y pobres del país.

El Christian Science Monitor efectuó un reporte, fechado en junio de 2004, acerca de leyes relacionadas con la donación y el tráfico de órganos en países claves, precisamente los mismos que suelen aparecer reseñados en otras fuentes: Gran Bretaña, Brasil, Israel, Suráfrica, Estados Unidos, Irán, China e India. Leyes similares están siendo promovidas y aprobadas en países como Filipinas y España.

Una acusación que ha venido cobrando fuerza, sobre todo dentro del marco más amplio de señalamientos en torno a las violaciones de derechos humanos en China, acerca del tráfico de órganos dirigido desde el mismo gobierno, que son extraidos de prisioneros sentenciados a pena de muerte. Puede leer al respecto en el reporte anual de Amnistía Internacional.

Leer también sobre el informe "Bloody Harvest" que será publicado como libro este año

¿El tráfico de órganos y su denuncia ambos como armas políticas? Es probable que veamos más de estos casos en los tiempos por venir. En días pasados la ex-fiscal de la ONU denunció que la guerrilla kosovar de Thaçi habría extraido visceras a prisioneros serbios para traficar con ellas:
En el verano de 1999, entre 100 y 300 prisioneros serbios en manos de la guerrilla del Ejército de Liberación de Kosovo (UÇK, en sus siglas albanesas) fueron llevados en camiones a una casa de Burrel (Albania), con la complicidad del actual primer ministro kosovar y ex líder guerrillero Hashim Thaçi. Una vez allí, se les extirpaban diversos órganos para ser utilizados en el tráfico internacional, hasta que los prisioneros perdían la vida.
Tengo la impresión que escucharemos más casos como estos en el futuro y que los autores de obras de ficción seguirán empleando el tema como fuente de inspiración.

2 comentarios:

Waiting for Godot dijo...

Pues menos mal que escribes un blog que te has documentado tan bien como si fuera una película lo que estuvieras haciendo, que de terror estas cosas, la vida real supera a la ficción, los casos más terroríficos que conozco no salen de mi imaginación sino de la vida misma. Vi un reportaje sobre esto en Thailandia y contaban como mucha gente vendía su riñón así veías en una misma familia a toda la gente con la marca de la operación, lo triste es que muy pocos de ellos conocen las consecuencias para quien ha donado, es triste, todo por dinero, Dios, que mundo. Besitos

antesdelunes dijo...

waiting: sí, es una mala maña eso de documentarme, pero es parte de escribir en los blogs.

Coincido contigo que es una situación bastante triste. Saludos