martes, 21 de octubre de 2008

Encuentro fatal

Es inminente. En cualquier momento me la voy a encontrar y se va a repetir el ciclo perverso que me seca la existencia y me arruga la vida.
La sola perspectiva de verla de frente otra vez echa por tierra, cual castillo de naipes, todo el Yoga, todo el Tai Chi, litros y litros de tilo y mejorana, la escasa paz interna acumulada por semanas.
Sus palabras hirientes como dagas al rojo vivo laceran y desgarran mi carne, y a la vez cauterizan las heridas, las cuales nunca llegan a cicatrizar del todo, dado el tránsito perentorio del ciclo.
Las difusas y suaves lineas de su rostro devienen en máscara de hierro, y su más bien dulce trino de voz, que en otras circunstancias arrulla y embelesa, retumba cual martillazo de corte acusatoria al proferir su lapidaria y esperada sentencia:
" Epa Nel, ya me debes un mes de alquiler".