viernes, 13 de febrero de 2009

Del bicentenario de Darwin y la crisis de las ideas


Charles Darwin es realmente un tipo de admirar: El hombre que hace dos siglos se atreviera a confrontar los sacrosantos dogmas de la religión, afirmando que todas las especies de seres vivos evolucionaron de una especie común tuvo que tener, como mínimo, los cojones bien puestos en su sitio. Por supuesto, su valía va mucho más alláde contradecir las ideas creacionistas, tan instaladas en las mentes del colectivo inglés de su época, de que algún ser superior había literalmente creado el universo y todo lo que hay en él en siete días y que incluso hoy en día siguen siendo promovidas bajo un manto pseudo-científico denominado diseño inteligente.


El 12 de febrero de 1809 nació en Shrewsbury, Inglaterra, Charles Robert Darwin. Su padre fue un médico acomodado, así como también lo fue su abuelo paterno, quien además era un renombrado escritor naturalista, por lo que no resulta extraño que sus primeros estudios universitarios hayan sido en el área de la medicina. Aunque fue su pasión por la naturaleza la que lo llevó a viajar por el mundo y tras meticulosas e inteligentes observaciones, sentar las bases de la teoría moderna de la evolución y la selección natural de las especies, complementada con las leyes de Mendel, la genética y distintos modelos matemáticos que estudian las poblaciones.

Ayer se conmemoró el bicentenario del nacimiento de Darwin, uno de los padres de la biología moderna y la comunidad científica internacional alrededor de todo el mundo ha planificado actividades para festejar esta fecha tan significativa. El sabor de la celebración pareciera tener un sabor agridulce durante esta época de crisis. Y no me refiero a crisis como en quiebre de bancos desempleo, sino más bien en su significado más elemental que abarca las ideas, los modelos y, en general, los paradigmas bajo los que se rigen nuestras vidas.
Crisis (del latín crisis, a su vez del griego κρίσις) es una coyuntura de cambios en cualquier aspecto de una realidad organizada pero inestable, sujeta a evolución; especialmente, la crisis de una estructura.
Tomemos por ejemplo la corriente creciente de estadounidenses que creen que la evolución debe ser enseñada en las escuelas públicas junto con el creacionismo y el diseño inteligente. En Junio de 2005 una encuesta de Harris Poll determinó que el 55% de las personas estaban de acuerdo con la información anterior. Otro estudio, esta vez del año 2006 y llevado a cabo por Zogby, encontró que 69% de los encuestados consideraban que era adecuado impartir en las escuelas tanto las ideas evolucionistas como creacionistas. Más sorprendente aún, es que una nueva encuesta llevada a cabo por Zogby a finales del mes pasado y auspiciada por el Discovery Institute consiguió que el 78% de los entrevistados están de acuerdo con enseñar tanto la teoría de la evolución como las evidencias científicas en su contra (que sustentarían la necesidad de enseñar otras teorías alternativas, léase diseño inteligente). El número de entrevistados que apoyan la enseñanza única de evidencia que favorezca la evolución cayó al 14.4%, siendo que en 2006 éste había sido de 21%.

En este punto hay que hacer algunas anotaciones. El Discovery Institute es un think-tank conservador ubicado en Washington cuyo propósito es difundir, entre otras cosas, las bondades del diseño inteligente y promueve estos estudios de opinión para moldear los lineamientos políticos en los EEUU. Richard Dawkins (biologo evolucionista y famoso por desarrollar la teoría del "gen egoísta") señaló a propósito de la encuesta de Zogby que la pregunta formulada es deshonesta en el sentido de que presume que existe evidencia científica en contra de la evolución y que, en tal sentido, sería razonable ante los encuestados presentar distintos argumentos en aras de una mayor libertad del conocimiento.

No deja de ser claro, en cualquier caso, que grupos de neo-evangelistas están llevando a cabo grandes esfuerzos de mercadeo para promover ideas conservadoras que modelen las visión del público no sólo en los EEUU sino en el mundo entero, en esta y otras áreas. Podemos citar el caso del calentamiento global como otra de las causas que genera gran controversia y que enfrenta a creyentes y no creyentes en el ámbito de un tema científico.

Yendo un paso más allá, me atrevería a afirmar que este es un síntoma apenas de la crisis de las ideas que está sacudiendo los sistemas políticos, económicos, sociales y religiosos alrededor del mundo, la cual abarca asuntos tan diversos como el el matrimonio homosexual, el choque de las civilizaciones, la revisión de la guerra contra las drogas o la definición de la democracia.

Sobre todo esto me gustaría en otra ocasión. Mientras tanto me uno a la celebración del nacimiento de Charles Darwin elogiando su obra y su espíritu emprendedor.

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