martes, 17 de febrero de 2009

El monstruo de espaguetti volador (o de como es inútil discutir en contra de los dogmas)


En el post anterior escribí, a propósito del bicentenario del nacimiento de Charles Darwin, sobre la lucha de las ideas entre quienes promueven la teoría evolutiva como respuesta a la aparición de la especie humana sobre la tierra, en contraposición con la teoría del diseño inteligente, la cual es un término cientificoide para vender mejor la idea de que un ser superior hizo aparecer de la nada, en un arranque creador, al hombre y todo lo que le acompaña en este mundo y más allá.


A finales de 2005, en pleno auge del neoconservadurismo emergente en los Estados Unidos, la Junta Educativa del Estado de Kansas determinó, en una decisión que tuvo repercusiones en todo el país, que las escuelas debían enseñar la teoría de la evolución de las especies en conjunto con el diseño inteligente. Aunque la decisión fue luego revocada en agosto de 2006, este hecho puso sobre el tapete la dura batalla entre ciencia y religión que se ha venido librando durante toda la historia y que resurge con fuerza en los tiempos críticos.

Bobby Henderson, un graduado de física de la Universidad Estatal de Oregon, decidió enviar una carta a la Junta Educativa, así como lo hicieron miles más en esa época. Sin embargo, la suya generó un impacto distinto. Haciendo uso de una sátira despiadada, Henderson les escribió a los miembros de la junta, diciéndoles lo muy feliz que se sentía por la decisión adoptada dado que se habría paso para la enseñanza de diversas teorías de diseño inteligente incluyendo la de su religión, el pastafarianismo, quienes creían que la Tierra y el hombre eran obra su dios el Monstruo de Espaguetti Volador (Flying Spaguetti Monster).

La carta eventualmente adquirió notoriedad y a punta de mercadeo viral el recién creado sitio web de la Religión del Monstruo de Espaguetti Volador cobró fuerza como una parodia religiosa, recibiendo miles de visitantes y encontrando muestras de simpatía alrededor del mundo. Luego de tanto revuelo, algunos miembros de la Junta Educativa de Kansas también respondieron a la misiva, respuestas que pueden leerse en el sitio en cuestión. Llama la atención una de ellas:

Mrs. Kathy Martin, District 6
“It is a serious offense to mock God.”
Eso fue todo: "Es una seria ofensa burlarse de Dios".

Respuesta interesantísima que me hizo plantear varias interrogantes como por ejemplo ¿Cómo hace uno para discutir en contra de un acto de fe? ¿Cómo le convence alguien a usted de que Dios existe o no existe, dependiendo de sus creencias, si para a usted le basta con saber que sí existe o que no? Si básicamente cada quien termina creyendo lo que quiere creer ¿Cuáles son las formas más idoneas para dirimir las diferencias de pensamiento sobre todo cuando éstas nos afectan a nosotros? Y quizás más importante aún ¿Cuánto de nuestro marco de referencia, eso que llamamos paradigmas, no es más que un conjunto de dogmas encubiertos, verdades indiscutibles que no aceptan estudio o crítica?

Yo creo que mucho. Somos hombres y mujeres de fe, movidos por actos de fe: Fe en la ciencia, en las instituciones y en la ideología; fe en las personas, la religión y el progreso; fe en nuestra posición de seres dominantes en este planeta, dominados a su vez por un ser superior... aunque este tenga o no apéndices tallarinescos.

3 comentarios:

Vajradhara dijo...

buen artículo. En verdad no hay verdades absolutas. Incluso la Ciencia no muestra verdades absolutas. Mientras la teoria de la Evolución muestre eslabones perdidos, no se puede afirmar que es una verdad. Pero podemos pensar que quizás se acerque a lo más lógico, pero seguiriamos teniendo fé de que es así.

Anónimo dijo...

"Si estamos de acuerdo de estar en armonía con diferentes clases, diferentes razas, diferentes religiones, diferentes naciones, entonces conoceremos la paz interior. Si los aceptamos a todos como ellos son, exactamente tal cual son, entonces ya no hay ningún prejuicio, ninguna oposición. Estamos en paz con ellos y ellos estarán en paz con nosotros". Así piensan muchos y es más cómodo...( y a lo mejor viven más tranquilos) Besos, tia Tama

Elvis Elgato dijo...

jajajajajaja, pues con las cosas que se ven, a mi me parece plausible la idea del monstruo de la pasta, pues es tan dificil comprobar ya sea la existencia o la inexitencia de dios como del mencionado monstruo, un saludo.