martes, 13 de septiembre de 2011

(30 libros) 1. Uno que leyó de una sentada. La prisión de la libertad de Michael Ende

"La prisión de la libertad" de Michael Ende lo leí, más que de una sentada, de una "acostada".

Uno de mis malos hábitos es revisar las bibliotecas de las casas que visito. Al regreso de un paseo que hicimos un grupo a una espectacular finca en La Musuy, terminé hospedándome en casa de una pana en la ciudad de Mérida, como escala previa a mi viaje de vuelta a mi hogar.

Antes de acostarme le pedí que me recomendara algo ligero de la biblioteca que comencé a hurgar y fue cuando me prestó "La prisión de la libertad", el primero de varios libros de Ende que tuve la ocasión de leer después. A sabiendas de que tendría algunas horas de sueño aseguradas al día siguiente no me quedé dormido hasta acabar los ocho relatos de fantasía. Me gustaron todos pero "Las catacumbas de Misraim" me dejó pensando mucho tiempo después.

Supe en esa ocasión que mi amigo, entonces estudiante de química de la Universidad de Los Andes, era aficionado a la lectura y le faltaba su tesis de grado. Para agradecer su hospitalidad le regalé en una ocasión posterior un libro que me pareció apropiado: "El tío Petros y la conjetura de Goldbach" de Apostolos Doxiadis, libro que por cierto, y si mal no recuerdo, también leí de una sentada.

1 comentario:

Vicente Contreras dijo...

No he tenido oportunidad de leer ese libro, pero el título me recuerda una frase que publiqué en mi blog: reflexiones y denuncias con el título de Libertad mortal:

"Cuando el pueblo estadunidense se de cuenta que está estrangulado por la "Libertad", seguramente ellos querrán ser libres..."

Contreras, V. (2007)