domingo, 4 de septiembre de 2011

Bubblegum Octopus

Matt Morden es un músico al que respeto, primero por su casi ingenua audacia musical. Luego, por la progresión reciente de su obra experimental. También porque es un tipo verdaderamente apasionado por lo que hace.

Morden, mejor conocido por su proyecto Bubblegum Octopus, hace una música dentro de un género que a la a usted probablemente le parezca asquerosa: el nintendocore, (él prefiere el término spazzpop) una mezcla escalofríante de metalcore (ritmos super rápidos de punk hardcore con voces guturales) y chiptunes (música de 8 bits propia de los videojuegos de los 80s y principios de los 90s).

Su primera producción titulada 8-legged Dance Moves es una recopilación de demos, cuando menos curiosos. Mas bien desconcertantes, de hecho, la primera vez que escuché un tema suyo, Meow Flute para ser exactos, no pude evitar reirme de lo absurdo del sonido, con esas transiciones locas entre los falsetos y la voz podrida y lo pavoso de los ritmos del beatbox.

Bubblegum Octopus - Meow Flute


Por esa época salió una pequeña entrevista en Youtube donde Morden hablaba de su pasado e influencias musicales así como la precariedad de su trabajo como músico independiente, exponente de un género tan sui generis. Debo admitir que me dio un como cosa con el tipo...

Bubblegum Octopus - 8-Legged Interview


Este año salió el segundo album de Bubblegum Octopus titulado Bad Happy, el cual me sorprendió y de forma grata (de repente se deba a que mi cerebro ya de por sí está bastante envenenado). Lo cierto es que Bad Happy es una producción mucho más estructurada, en la que se aprecia un trabajo más refinado rítmica y vocalmente hablando, con programaciones inteligentes de percusión, melodías y efectos en capas múltiples y una variedad de ritmos (en el marco loco de la música de 8 bits y el hardcore ya mencionado) que oscilan entre el dance-pop (Resting in the Valley Forever), el metal progresivo (Floor of Worlds) y el synth-funk (Loud Noise in my Room) .

Aparentemente a Bubblegum Octopus le está yendo bastante mejor en cuanto a la difusión de su obra y sus presentaciones en vivo, de acuerdo con los anuncios en su fanpage de Facebook. Me gustaría que lo "descubriera" Thom Yorke o Flying Lotus o algún otro productor de renombre que le de un empujón y le de si quiera un poquito de la notoriedad tanto artista mediocre que abunda por ahí.

Les dejo dos de los temas que más me gustan de su última producción.

Bubblegum Octopus - Loud Noise in my Room


Bubblegum Octopus - Tubulidentata


1 comentario:

Ultra dijo...

Gran banda, me enamoré del disco Bad Happy. xD En especial con el tema "Time zone Proclivity"