jueves, 15 de septiembre de 2011

La psicohistoria de Asimov y las profecías autocumplidas de un destino impuesto

De las aportaciones que Isaac Asimov hizo a la ciencia ficción hay algunos conceptos que sobresalen de forma particular. El más conocido quizás es el compendido de las tres leyes de la robótica, luego complementada por la ley zeroth, marco normativo para el funcionamiento de robots inteligentes al servicio de la humanidad. El segundo de ellos, no menos importante al servir hilo conductual de gran parte de la saga de Fundación, es la psicohistoria:
"una combinación de historia, psicología y estadística matemática para calcular el comportamiento estadístico de poblaciones extremadamente grandes de personas, como el Imperio Galáctico."
En las novelas de la trilogía de Fundación, era posible predecir con gran acierto el devenir de grandes cambios sociales a través de esta nueva disciplina, que habría de ser desarrollada por un científico de nombre Hari Seldon. Seldon formuló sus teoremas y modelos estadísticos sobre la base de un par de premisas: que la población fuera suficientemente grande (que se cumplía de sobra en un momento en que la humanidad se había esparcido por miles de planetas en toda la galaxia) y que los humanos actuaran sin saber sobre la psicohistoria misma (para que ésta no influyera en los acontecimientos al modificar el comportamiento estadísticamente normal de las poblaciones).

Si bien la psicohistoria en este contexto no deja de ser un siemple elemento de especulación científica, no deja de sorprenderme la capacidad prospectiva de los escritores de ciencia ficción, al prever de forma bastante acertada elementos de la vida futura (y ojo, que estamos hablando de que Asimov escribió Fundación en los años cincuenta). Traduzco para ustedes un extracto de una nota de prensa de Al-Jazeera que leí recientemente:
La división de investigaciones de un organismo de inteligencia estadounidense ha comenzado recientemente un proyecto para usar datos provenientes de redes sociales, incluído Twitter, para monitorear y predecir cambios a nivel social tales como movimientos políticos, transformaciones económicas y otros indicadores.

La llamada Intelligence Advanced Research Projects Activity (también conocida como Iarpa) ha diseñado el proyecto y está actualmente solicitando propuestas de potenciales vendedores.

El programa propuesto... hará minado de datos disponibles de forma pública provenientes de "búsquedas web, blogs, micro-blogs, tráfico de internet, mercados financieros, tráfico de cámaras webmarkets, ediciones a artículos de wikipedia, entre otros" y luego usar estos datos para predecir tendencias.
La técnica de análisis de datos que habrá de emplear esta herramienta se conoce como minería de datos, la cual se utiliza en sistemas de soporte de decisiones (inteligencia artificial, inteligencia de negocios) para descubrir nuevos patrones a partir de grandes volúmenes de datos. Quizás no sea una coincidencia tan sorprendente que la similitud de la minería de datos con la psicohistoria no se detenga en el hecho predictivo sino también en el tamaño de la población a estudiar.

Pero yo me atrevería a ir más allá. La otra premisa del teorema de la psicohistoria de Asimov es que las personas deben ser ignorantes del proceso para que los hechos se resuelvan por sí solos en momentos coyunturales denominados "crisis Seldon".

Acá pareciera haber una contradicción en las argumentaciones del escritor, pues la realidad es que si la masa es ignorante el sistema puede ser manipulado. Así lo dejó claro el mismo Asimov desde las precuelas de la saga (en Robots del Amanecer, Robots e Imperio y obras posteriores), en donde le dio un lugar preponderante a R. Daneel Olivaw y sus poderes mentales como medio para canalizar el plan de expansión galáctica de la humanidad.

De la misma forma un programa inteligente que identifique tendencias sociales débiles puede trabajar para amplificarlas y darles fuerza. De hecho, ya se ha revelado la existencia de sofisticado software que sirve para manipular las redes sociales y tratar de influenciar las conversaciones en función de los intereses estadounidenses.

De la misma forma, la historia nos ha mostrado como cadenas "noticiosas" generan contenido para configurar la opinión pública, que van desde las manipulaciones William Randolph Hearst y Joseph Pulitzer para conseguir apoyo a la guerra entre EEUU y España hasta casos más recientes como el conflicto armado entre Georgia y Rusia y la guerra civil en Libia.

La opinión pública suele ser bastante estúpida, y no lo digo por su ignorancia sino por su incapacidad para salirse de sus ideas preconcebidas y su falta de análisis crítico. Me temo que la psicohistoria de Asimov no sólo resultará ser cierta sino que terminará revelando las profecías autocumplidas de un destino impuesto.

Edit 21/09/2011: Correcciones varias de ortografía, estilo y modificación de un par de líneas que no quedaban claras.

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