martes, 4 de octubre de 2011

La deshonestidad intelectual de los neoliberales: el ejemplo de Koch Industries y Cato Institute

I. Ayer 03 de octubre Bloomberg publicó un interesantísimo reportaje titulado "Los hermanos Koch desprecian la ley haciéndose más ricos con ventas secretas a Irán". El reportaje en cuestión se valió de la labor de 15 reporteros ubicados en 7 países (Austria, Alemania, Francia, EEUU, Italia, Irán y Arabia Saudita). En él se detallan diferentes facetas delictivas del conglomerado industrial estadounidense Koch Industries.

Probablemente no le suene el nombre, pero Koch Industries es el segundo grupo empresarial privado más grande de los EEUU, tan solo superado en tamaño por Cargill. Koch Industries cuenta con empresas en un amplio número de sectores que van desde la explotación petrolera y minera, la refinación, el sector químico, textil, comercial y de alimentos. Las telas Lycra, las alfombras Stainmaster y los vasos desechables Dixie son algunos de los muchos productos de consumo masivo que provienen de las empresas del grupo y que probablamente sí conozca.

El extenso artículo de Bloomberg da cuenta entre otras cosas de:
  • Pago de sobornos para asegurar contratos en Argelia, Egipto, India, Marruecos, Nigeria y Arabia Saudita entre 2002 y 2008.
  • Acuerdos con competidores para manipular los precios del mercado.
  • Mentiras repetidas a entes de regulación y evasión de regulaciones ambientales lo que les ha costado cinco condenas por actividades delictivas en Canadá y EEUU desde 1999.
  • Venta de miles de millones de USD en equipos de extracción y refinación petrolífera a Irán, cosa que está prohibida por la legislación estadounidense.
  • Robo generalizado de recursos petrolíferos, por ejemplo a través de la falsificación de registros para pagar menos crudo del extraido realmente.
Entre 1999 y 2009 Koch Industries pagaron unos 400 millones de USD en multas y penalidades, una cifra ínfima comparada con los miles de millones que seguramente ganaron saltándose las reglas. En 1999 un jurado de Texas le impuso Koch una multa por 296 millones de USD por negligencia en el mantenimiento de un gasoducto cuya exploción ocasionó la muerte de dos adolescentes.

El artículo da a entender que la contrahechuría es un elemento recurrente dentro de la cultura organizacional de las empresas Koch.

II. Aparte de la faceta empresarial de Charles y David Koch, los septuagenarios hermanos dueños del conglomerado industrial, existe otra de naturaleza comunicacional e ideológica. Estos señores han invertido cientos de millones de dólares para promocionar la agenda neoliberal. En 1977 Charles fue cofundador del think-tank de derecha Cato Institute y en 1986 David ayudó a lanzar el grupo político conservador Citizens for a Sound Economy (CSE).

El Center for Public Integrity publicó hace unos meses otro interesante reporte en donde se mostró como el dinero gastado en cabildeo político del Koch Industries pasó de $857,000 en 2004 a $20 millones en los últimos años; que Koch tiene 165 instalaciones manufactureras y que ejerce presión en contra de regulaciones contra desechos tóxicos derivados de la producción tales como dioxina, asbestos and formaldehido.

Greenpeace denunció en 2010 que Koch Industries había donado más de 70 millones de dólares a think-tanks de derecha incluyendo Americans for Prosperity, Heritage Foundation, Cato Institute, Manhattan Institute y Foundation for Research on Economics and the Environment para contrarrestar las medidas a favor de la reducción calentamiento global antropogénico.

III. El informe del Center for Public Integrity puso sobre el tapete otras cosillas interesantes:
  • Koch ha comprado cuatro plantas de etanol con una capacidad combinada de 435 millones de galones por las que recibe subsidios gubernamentales por 6 millardos de dólares al año.
  • Koch hace cabildeo para proteger la Sección 199 deducciones para ayudar a los fabricantes estadounidenses, un subsidio para firmas energéticas que cuestan 14 millardos al Tesoro de ese país en 10 años.
Como bien lo dijo Paul Harris en este artículo de The Guardian:
Cuando luchar contra regulaciones gubernamentales les ayuda a maximizar sus beneficios - aún cuando nos pongan al resto de nosotros en riesgo por químicos que causan cancer - ellos son todo libertarianismo. Sin embargo, cuando la leyes gubernamentales o los subsidios les proveen oportunidades para ganar algo de dinero, la ideología de libre mercado se engaveta silenciosamente.
IV. Es importante notar que la influencia de Koch Industries no se limita exclusivamente al ámbito de los EEUU. En Venezuela, por ejemplo, tenemos a ElCato.org ("Libertad individual, gobierno limitado, mercados libres y paz") y al Centro de Divulgación del Conocimiento Económico - CEDICE ("Defendiendo la libertad") que en conjunto crearon la Universidad ElCato-CEDICE.

Yo me pregunto:

¿Con qué cara puede venir esta gente a hablar de gobierno limitado y mercados libres cuando sus mentores ideológicos y su financiamiento provienen de las actividades inescrupulosas de joyitas como David y Charles Koch?

¿Qué es lo que pretenden en realidad, que las empresas puedan actuar con impunidad y así poder acabar con el ambiente, la seguridad social y el empleo? ¿Que sigamos el ejemplo de los bancos, las aseguradoras de riesgo, Siemens, BP, Halliburton, etc. involucradas en millonarios casos de corrupción recientes y notorios?

¿Como justifican la doble moral de Koch Industries que enarbolan el cuento de la libertad económica a discreción y conveniencias propias?

Pero como reza el dicho "por la plata baila el perro". No esperemos demasiada honestidad intelectual de parte de estos señores.

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